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CINE ASIA, UN NUEVO PUNTO DE VISTA

Gloria Fernández y Enrique Garcelán son Cine Asia
Gloria Fernández y Enrique Garcelán son Cine Asia

 

El pasado 25 de febrero tuvimos la oportunidad de hablar con los responsables de Cine Asia, Gloria Fernández y Kike Garcelán, justo antes de la proyección de In the Mood for Love (2000) en el cine Phenomena, enmarcada en el ciclo de películas orientales que programan en la cinéfila sala barcelonesa.

 

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Cine tardío

 

Este año como muchos otros, aficionados al cine nos vemos afectados por el tardío estreno de algunas de las prometedoras películas de este año. The Revenant de Iñárritu o Steve Jobs de Danny Boyle son algunos ejemplos de películas que se traerán a España meses más tarde de su estreno en EEUU.

 

Esto se debe a la temporada de premios que se produce a principios de año, los Globos de Oro, los Oscars, los Goya… Está demostrado que la audiencia invierte más en cine en los primeros meses del año. La cartelera española sabe esto de sobra y reúne a las cintas más prometedoras en estas señaladas fechas para recaudar un mayor beneficio.

 

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Ultra Panavisión 70mm, el verdadero protagonista de “The Hateful Eight”

 

Este quince de Enero se estrenará en España la nueva película de Quentin Tarantino, The Hateful Eight. Un western ambientado en el siglo XIX que nos situará años después de la Guerra Civil estadounidense. Está rodada en Ultra Panavisión 70mm, una característica insólita ya que la última película rodada en este formato data del año 1966.

 

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LA CLAU DELS PREMIS OSCAR

 

El passat dilluns 9 de novembre es va celebrar a Barcelona una conferència a càrrec de Joshua Jason, amb motiu de la selecció de produccions audiovisuals que en aquests moments opten a ser nominades al Oscars. En aquesta conferència, organitzada per l’Acadèmia del Cinema Català, Joshua, especialista en categories especials dels Premis Oscar (pel·lícules de parla no anglesa, animació, documental i curtmetratges) va explicar la seva experiència com a relacions públiques i va donar algunes pautes de com funciona el sistema intern de la selecció dels films, des de la posició que aporten dotze anys d’experiència (en els quals ha aconseguit 24 nominacions y 5 premis Oscar).

 

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SEX AND THE CINEMA, O LOS ANTECESORES DE GREY

Cincuenta sombras de Grey ya está en los cines y, como se esperaba, está dando de qué hablar. Al margen de la calidad de la película, buena parte del debate se centra en sus escenas de sexo, tal vez menos atrevidas de lo esperado. Lo cierto es que si Cincuenta sombras de Grey quiere dejar su huella en el cine en cuanto a escenas subidas de tono no lo tendrá fácil, pues aquí van algunas de las escenas de sexo más ingeniosas e impactantes del cine.

 

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MÚSICA PARA RECORDAR EN PANTALLA

“El sonido es el amigo del director pues potencia cosas que en determinadas situaciones la imagen no puede potenciar” decía Francis F. Coppola, y qué gran razón tenía. Desde los orígenes del cine la música ha sido siempre un elemento imprescindible a la hora de realizar cualquier producción cinematográfica. Es muy difícil imaginar una película sin música. Este elemento es tan necesario que sin él el cine parecería ir desnudo, casi incompleto. Sin embargo, no siempre la música juega el mismo papel en una película; este elemento es capaz de entrar por nuestros oídos y estremecernos de mil maneras diferentes, y si además está jugando a favor de las imágenes el resultado es completamente apoteósico. Podríamos encontrar una infinidad de escenas en las que la música juega un papel importantísimo, pero sin duda estas cinco son las que han marcado mi pasión por la música en el cine firmemente:

 

 

5. Psicosis. “The murder” – Bernard Herrmann

 

Ya es un clásico que todos conocemos esa famosa escena en la que Marion Crane es asesinada a manos de Norman Bates en la ducha de aquel inhóspito motel de paso. Pero sin duda hay algo en esta escena que debemos admirar. Todos estaremos de acuerdo en que la primera impresión que puede tener cualquier persona de nuestra generación es que no hay quien se crea que esa mujer esta siendo acuchillada. Al igual que en la mayoría de las películas de esta época los efectos visuales colaban perfectamente en aquel momento, pero ese es un elemento con fecha de caducidad, los mecanismos se actualizan, se re-inventan y avanzan. Entonces, ¿qué tiene esa escena que a día de hoy sigue presente? La música. No hay otra razón que explique como esa escena a sobrevivido al tiempo y nos haga olvidar el hecho de que no lleguemos a creernos las puñaladas. Es increíble pensar como un sonido puede acaparar toda la atención y dejarnos llevar a través del tiempo. La fricción de las cuerdas contra el violín es capaz de recrear sonidos asombrosamente tenebrosos como si de irritantes chillidos se tratase. Se trata de una escena salvada completamente gracias a la fuerza de la música y la proyección de su potencial estremecedor.

 

 

4. 2001: Una odisea en el espacio. El Danubio Azul – Johann Strauss

 

Solo un genio como Stanley Kubrick podría hacer algo como lo que tenemos en este grandioso y apoteósico film. La escena en la que el cohete llega a la estación espacial acompañada por El Danubio Azul ha sido uno de los momentos cumbres que he podido experimentar de la música en el cine. Comienza la escena y vemos una nave flotando en orbita en el espacio, al poco rato descubrimos también la estación espacial, ahí, flotando, en medio de la anda. Parece no tener sentido nada de lo que estamos viendo, El Danubio Azul sigue sonando de fondo y seguimos desconcertados con lo que está pasando. De repente vemos como el cohete va acercándose poco a poco a la estación espacial, parece disponerse a estacionar en ella, en ese momento nos damos cuenta de la genialidad de la escena, todo esto se trata de una danza entre las dos naves, una elegante y lenta danza entre dos naves como si de un rito de apareamiento y juego de seducción se tratase. Evidentemente esto no hubiese sido lo mismo sin El Danubio Azul, y sin darnos cuenta estamos nuevamente ante una escena en la que el sonido potencia completamente la intención de la escena. Es este un momento de la historia del cine para recordar.

 

 

3. Evita. Don´t Cry For Me Argentina – Madonna

 

Solo por esta magistral interpretación del tema mas representativo de la gran mujer que fue Evita Perón, perdonamos a Madonna por los múltiples esperpentos que ha hecho en la gran pantalla. Que este es un grandioso musical no hay duda, pero hay un punto y aparte antes del Don´t Cry For Me Argentina. Antes de este momento nos encontramos ante una película entretenida, en la que no entendemos muy bien que hace Antonio Banderas y no sabemos hacia donde nos llevará. Pero entonces llega el gran momento, Madonna sale ante el pueblo argentino desde el emblemático balcón de la Casa Rosada y encarna toda la magia que un día Evita derrochó a cada paso. Es un momento asombroso que marca un antes y después en el transcurso de la película, de la concepción del personaje y de la carrera cinematográfica de Madonna. Esta grandiosa obra compuesta por los ya aclamados Andrew Lloyd Webber y Tim Rice recomponen el alma de todo un pueblo, de una nación, y en pantalla potencia hasta limites impensables una sacudida increíble de sentimientos que hacen volcarte al cien por cien con el personaje que se está recreando.

 

 

2. Ascensor para el cadalso. Générique – Miles Davis

 

Lo que Miles Davis creó en Ascensor para el cadalso es una de las mejores bandas sonoras jamás creadas en el cine. Podríamos pasarnos horas debatiendo sobre cual es la mejor pieza que hay en este film, pero no hace falta irse mas allá del opening para llegar a la conclusión de que a través de la trompeta de Miles Davis esta historia se cuenta por si sola. La forma en la que esta forma se inicia resulta tan elegante y sensual. Lo que Davis creo es una prefiguración de lo que mas tarde veremos en pantalla e incluso nos hace reflexionar mas allá de eso, a través del sonido nos transmite la pasión, el romance y el frenesí de los protagonistas, impregnando la película de un ambiente propio y que nos envolverá. Podemos decir que esta historia se recrea a través de la música llevándonos a un estado mental mucho mas allá de nuestra realidad, nos traslada automáticamente a el universo envolvente de Ascensor para el cadalso.

 

 

1. Philadelfia. La Mamma Morta – María Callas

 

Si me preguntasen por aquella escena que cada vez que la vieses fuese como la primera vez, sin pensarlo dos veces diría que es esa en la que Tom Hanks inundado por el sentimiento que la voz de la Divina produce sale completamente de este planeta para trasladarse a un estado mental. Esta no es una escena cualquiera, al igual que en Psicosis, esta escena se basa esencialmente en el sonido, en la voz de María Callas. Pero no es lo único que tiene de especial, no se trata de una escena en la que la música es un elementó potenciador, sino que la música pasa a ser un elemento más dentro de la escena, siendo esta aria, La Mamma Morta, el desencadenante de la acción, el elemento narrativo que explica el clímax de toda la película. Se trata de un momento duro, un momento que azota nuestros sentimientos con la mayor fuerza, estamos ante el desarrollo de una devastadora reflexión que lleva al personaje a la conclusión de que su destino es morir y la forma en la que explica como acepta su muerte es esta canción. Sin duda es grandioso este momento, no es una canción que acompaña a la imagen, es la canción la que acompaña a la narración, el elemento en el que esta se soporta, el pilar en el que se confía todo sentimiento. Es esta escena nuevamente una absoluta genialidad, capaz de conmover, saltarte las lagrimas y desgarrarte el alma hasta el punto de conectar con el personaje de forma única llevándote a un espacio y tiempo diferente.

 

 

Diego Castiñeiras

 

CREAR TAMBIÉN ES VENDER. IDEAS BÁSICAS SOBRE EL MARKETING DE CINE

La palabra ‘marketing’ se usa con frecuencia de manera despectiva. Cuando de algo decimos “Esto es puro marketing”, nos referimos a que está falto de espontaneidad, que es falso y (por ende) carece de valor. Sin embargo, aplicamos constantemente en nuestras vidas las técnicas de esta disciplina sin siquiera ser conscientes de ello: ya sea en una entrevista de trabajo o cuando queremos convencer nuestra pareja para ir de viaje a un lugar que nos gusta. Y eso es porque se trata de una herramienta muy útil al servicio de cualquiera que pretenda vender (y empleamos el concepto en un sentido amplio y flexible) un producto o idea… como una película.

 

Parte de la mala fama del vocablo se debe a su equiparación (y confusión) con la publicidad y sus estrategias de persuasión no siempre del todo sinceras. Pero el marketing bien entendido es mucho más que un anuncio: es un conjunto de estrategias orientadas a dotar a los productos de un valor añadido, de manera que satisfagan las necesidades y deseos de los potenciales consumidores; para que los compren, claro (y si puede ser, repitan), generando un beneficio para el productor.

 

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CÓMO SER RICHARD LINKLATER

El estreno de la monumental Boyhood ​este mismo viernes 12 de septiembre es la excusa ideal para recuperar este texto publicado en Numero Cero por María Adell, profesora de ESCAC,  sobre la obra de Richard Linklater.

El texto fue escrito con motivo del estreno del anterior filme del cineasta texano, Antes del anochecer, punto final de una célebre trilogía que ha abarcado dos décadas, y, por tanto, no cita a Boyhood, nueva cumbre, tal vez la más elevada, de la filmografía de uno de los directores norteamericanos más importantes de las últimas décadas.

Premiada en la pasada Berlinale con el galardón al Mejor Director, Boyhood es un tour de force ​rodado a lo largo de 12 años que sigue a un niño, Mason, y su paso a la edad adulta, así como las vidas de las personas que le rodean. Es, indiscutiblemente, una de las películas del año y volveremos a hablar de ella tras su estreno. 

  1. Antes que nada, forja una leyenda acerca de tus años de juventud. Cuenta cómo, al acabar el instituto en tu ciudad natal, Houston (Texas), decidiste que preferías vivir experiencias a seguir encerrado en un aula y trabajaste en una plataforma petrolífera en el Golfo de México. Explica a periodistas y entrevistadores cómo pasabas tu tiempo libre en mitad del océano leyendo libros de todo tipo: literatura, poesía y, sí, también filosofía. Cuéntales que el dinero que ahorraste lo invertiste en una cámara Super 8, justo antes de mudarte a Austin, tu ciudad de adopción, a la que tu cine está indeleblemente ligado. Será sencillo, para tus fans más avispados, establecer una conexión entre tu biografía y el carácter inconformista y a contracorriente de tus personajes; y también reconocer la procedencia del tono lírico y filosófico, a la vez que tremendamente vitalista, de tus películas.
  1. Se un cinéfilo empedernido, como los cineastas de la generación anterior, la del New Hollywood, a los que admiras, en especial, a Scorsese y, muy particularmente, su Toro Salvaje. Ama, sobre todo, el cine europeo, y ten especial predilección por las nuevas olas, aquellas que provocaron la irrupción de la modernidad. Haz referencia directa al cine que idolatras en tus propias películas: mimetiza la estructura circular, no lineal, de filmes como La ronda, de Max Ophüls, pero también de L’argent, de Robert Bresson, en tu película revelación, Slacker; reinterpreta la secuencia final de El eclipse, de Antonioni, construida a partir de los espacios vacíos que antes compartían los amantes, en el sobrecogedor cierre de Antes del amanecer… ¿Y acaso el particular esquema espacio-temporal que domina muchas de tus obras no es deudor de esa condensación propia de la modernidad que aparece en películas como Cleo de 5 a 7 o Mi noche con Maud? Como culminación, elige una actriz francesa que haya trabajado con tus ídolos, con Godard, con Carax, con Kieslowski, y hazle protagonista de una trilogía que será, hasta el momento, tu obra maestra.
  1. Realiza tu segundo filme, el que te puso en órbita, el que ayudó a iniciar el boom del cine indie norteamericano de los noventa, con tu propia productora, Detour Filmproduction – en homenaje a la película de Ulmer – y con solo 23.000 dólares. Haz de ella una película de culto instantánea y consigue que su título, Slacker, denomine a toda una generación, a una juventud inconformista caracterizada por el parloteo incesante, las digresiones discursivas y el deambular sin rumbo: flanêurs vestidos como grunges con la labia del Michel Poiccard de Al final de la escapada. Convierte a estos slackers, a estos vagos, a estos renegados de la sociedad en la punta de lanza de una actitud resistente y combativa frente a los valores imperantes: carrera, trabajo, bienestar, estabilidad, familia. Traslada este espíritu ácrata y heterodoxo a la propia narración, que se desintegra conforme avanza: no hay finalidad, no hay conflicto, no hay protagonistas. Solo un grupo de jóvenes, ya sea en cuerpo o en espíritu, viviendo al margen del sistema y hablando, incansablemente, de filosofía, de política, del azar, de música, de temas banales…

 

  1. Convierte tu ciudad de adopción, Austin, en tu refugio, y sigue viviendo en ella a pesar de trabajar en Hollywood con estrellas como Jack Black o Billy Bob Thornton. ¿Quién quiere una mansión con piscina en Los Angeles pudiendo vivir en una ciudad que tiene las sesiones golfas del cine Alamo Drafthouse (ved aquí el vídeo protagonizado por Delpy y Hawke para el cine), el festival SXSW y conciertos cada noche? Ayuda a convertirla en el Shangri-la de todo cinéfilo con tu proyecto personal, la Austin Film Society, responsable de una exquisita programación cinematográfica y de apoyar a jóvenes cineastas de la ciudad, entre otras muchas actividades. Forma parte de tu comunidad, llévate bien con todos, haz de Austin el lugar favorito de Quentin Tarantino, donde rodó Death Proof, y convierte sus calles, casas, bares y parques en los espacios por los que deambulan los personajes de tus películas más personales: la ya mencionada Slacker, la maravillosa Dazed & Confused y otra de tus obras maestras, la filosófica y soñadora Waking Life, continuación sui generis de la primera.

  1. Confía en la palabra, apóyate en ella. Construye tus narraciones a partir del flujo incesante de conversaciones sobre los más diversos temas. Haz del diálogo, de la comunicación entre las personas, la base de tu cine, ya sea para transmitir emociones puras (la trilogía iniciada por Antes del amanecer) o el pensamiento más abstracto (Slacker pero, sobre todo, Waking Life). Consigue actores de confianza, como Ethan Hawke, con el que has colaborado en diversas ocasiones (la trilogía, Fast Food Nation, Waking Life…), o Julie Delpy y juega con ellos, inclúyeles en la escritura de guión: no en vano están acreditados, junto a ti, como guionistas de Antes del atardecer y Antes del anochecer. No te extrañes de que los cachorros del mumblecore te tomen como referente: en los filmes de Bujalski o de los hermanos Duplass, pero también en obras post-mumblecore como El amigo de mi hermana, la colaboración de los actores en la elaboración del diálogo es absolutamente vital.
  2. Conviértete, con tus dos primeras obras conocidas, en el cineasta de la juventud por antonomasia. Haz de Dazed & Confused, tu película posterior a Slacker, una de las mejores películas juveniles de todos los tiempos, una recreación de tus años de instituto que evoca, con un sentido de la inmediatez inaudito, exento de nostalgia, lo que se siente al tener 16 años y todo el verano por delante. De nuevo, utiliza el esquema de condensación espacio-temporal (toda la acción transcurre en un día, el último día de curso, y en un lugar, Austin) y el protagonismo coral para llevar a cabo un filme que retrata a la perfección el modo de ser y vivir juvenil a través de una narración deambulatoria, digresiva y sin una finalidad aparente.

 

  1. No te acomodes, combina películas con presupuesto y temática hollywoodiense, protagonizadas por estrellas cómicas como Jack Black (la infravalorada School of Rock), con filmes mucho más personales. Experimenta, arriesga: utiliza una técnica llamada rotoscopia para elaborar un tratado filosófico de tintes oníricos (Waking Life) o la adaptación de un libro de Philip K. Dick (A Scanner Darkly). Construye un alegato político que relacione la explotación animal con la de la mano de obra humana en otra adaptación literaria a la gran pantalla, esta vez de un ensayo superventas, Fast Food Nation.

 

  1. Lleva a cabo una empresa cinematográfica descomunal que, al menos que yo sepa, no tiene equivalente en el cine norteamericano ni europeo. Elige dos actores virtuosos e inteligentes, con una química superlativa entre ambos, y, a poder ser, atractivos. Inventa para ellos unos personajes; por ejemplo, Jesse, un inmaduro pero irresistible estudiante norteamericano que está haciendo el interraíl por Europa, y Celine, una joven francesa culta y sensible, con mucho sentido del humor, aunque algo neurótica. Ponlos en un tren, hazles bajar impulsivamente en Viena para pasar una noche juntos, conociéndose, enamorándose. Ejerce de demiurgo malvado, sepárales y vuélveles a juntar, esta vez en París, nueve años después. Para finalizar, reencuéntralos, una década más tarde, al sur de Grecia. Tres películas, dos personajes, dos actores, un abanico temporal de casi veinte años: no hay una forma más directa de meterse al público en el bolsillo. Un público que ha evolucionado, crecido, envejecido al ritmo de los personajes/actores que ven en pantalla. Tres filmes que hablan de las edades del amor y que te permiten exponer tus temas favoritos: la palabra, la condensación temporal y espacial, la comunicación interpersonal.

 

  1. Deja boquiabierto a todo el mundo con tu último filme, el ¿último? de la trilogía. Conviértete en el cineasta de tu generación –Quentin Tarantino, Steven Soderbergh– que de manera más coherente y madura ha hablado sobre el romance, el único que ha abordado con sensibilidad inaudita ese tema tan démodé y poco sexy como es el matrimonio o la pareja estable. Haz de Antes del anochecer, a pesar de la irrupción de la rutina y los reproches que se lanzan los personajes, un enorme relato sobre el amor de larga duración, un amor horadado por el paso del tiempo que, pese a todo, se las arregla para resistir. Consigue cerrar el filme con una frase mágica que engloba, en su brutal honestidad, todo lo terrible y todo lo hermoso que encierran las relaciones de pareja duraderas: “No es perfecto, pero es real”.

  1. Por último, ten un hobby alejado del cine que te permita estar rodeado de buenos amigos. El baseball, por ejemplo, al que le dedicaras una de tus películas erróneamente consideradas como menores: Bad News Bears, versión deportiva de otro gran filme sobre la infancia con una visión totalmente libertaria sobre la educación, School of Rock. Comparte esta afición con tus colegas, como el cineasta experimental James Benning, con el que protagonizas un nuevo episodio de la mítica serie Cinéma de nôtre temps dirigido por Gabe Klinger, y que los cinéfilos esperamos con extrema ansiedad. Lanza la bola, da unos pases, no por competir, ni ganar nada, sino por el puro placer de jugar. De eso se trata la vida, ¿no?