Archivos de la categoría ESCAC INFO

NEGATIVO GANADOR: De Ulises a Superman

TRASPASANDO EL UMBRAL

 

 

Es de sobras conocido que, en el viaje del héroe, los mundos que se encuentran antes y después del paso del Umbral (el inicio de la aventura) son mundos claramente diferenciados. El héroe, consciente en mayor o menor medida, decide cruzar esa puerta hacia lo desconocido y así, enfrentarse a todas las pruebas de fuego que lo definirán para siempre. No obstante, también se da el caso inverso.

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NEGATIVO GANADOR: Otro cine español

EL CIUDADANO ILUSTRE

 

Parece que cada vez hacemos menos honor al nombre de nuestra sección. Por un lado porque los propios directores que incluimos en ese “otro” cine, reniegan de dicha etiqueta; por otro, porque hoy vengo a hablaros de la película preseleccionada por Argentina para representar a su país en los Oscar (aunque podría justificarme en que tiene coproducción española), en la única sección en la que la Academia acepta “intrusos” de este cine algo al margen del que nos gusta hablar.

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NEGATIVO GANADOR: El existencialismo en el cine

La fortuna de morir, Ikiru.

 

El hombre es un genio cuando se está soñando. Akira Kurosawa

 

 – Akira Kurosawa

 

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NEGATIVO GANADOR: Resonancias

RESONANCIAS

La promesa de Tara

 

 

“¡A Dios pongo por testigo de que nunca más volveré a pasar hambre!” – Escarlata O’Hara (Lo que el viento se llevó, 1939)

 

(Fig. 1)

 

 

Cómo olvidar aquella promesa que, hace ya casi 80 años bajo el árbol de Tara, proclamaba desafiante la Escarlata O’Hara de Lo que el viento se llevó (Gone with the wind, 1939), aquella promesa de la que solo eran testigos el árbol bajo el que se encontraba -relacionado con la idea de las raíces- y los enmudecidos espectadores de la sala de cine, y en la que ponía a Dios por testigo de que nunca más volvería a pasar hambre (Fig. 1), en una secuencia que se situaba en la mitad exacta del colosal filme de casi cuatro horas de duración, justo antes del intermedio, y que sin ninguna duda marcaba el punto de inflexión del memorable personaje interpretado por Vivien Leigh.

 

 

Los tonos rojizos de la imagen parecían anunciar su grabado a fuego en las retinas de los espectadores, pues la de Escarlata es sin duda una de las estampas más emblemáticas y referidas de la Historia del cine. Su grandeza, subrayada a través de un crescendo musical, obra del compositor Max Steiner, y un travelling en retroceso que iba de un plano general del personaje a un gran plano general, no solo dejaba constancia de la férrea convicción de la joven O’Hara, sino que la situaba inmediatamente en la lista de protagonistas mayúsculos de la ficción cinematográfica.

 

 

Esta puesta en escena tan peculiar permite, al mismo tiempo, señalar un cierto proceso de conversión en símbolo, pues todo este encumbramiento del personaje antes descrito tiene como peculiaridad visual un fuerte contraluz que solo permite percibir la silueta de Escarlata O’Hara. Desprovista así de cualquier rasgo definitorio o distintivo, la mujer de la novela de Margaret Mitchell se convierte por un instante en todas las mujeres del mundo.

 

 

Así, debido a la importancia y magnitud del personaje de Escarlata O’Hara, y tomando la imagen descrita como muestra, podemos rastrear la permanencia de la heroína clásica en toda la producción cinematográfica posterior, hasta toparnos con ejemplos aparentemente tan difíciles de vincular como, en este caso, el de Joddy Hopps, la conejita antropomórfica protagonista de una de las últimas cintas del estudio Pixar: la fábula Zootrópolis (Zootopia, 2016).

 

 

De nuevo con el horizonte de fondo y a contraluz (Fig. 2), en una secuencia en clave cómica heredera de La recluta Benjamín (Private Benjamin, 1980), nos encontramos con la silueta de un personaje femenino con una férrea convicción, en esta ocasión la de cumplir su sueño casi imposible de convertirse en policía en un mundo eminentemente masculino; una idea que también vincula el personaje de una forma muy evidente a la Clarice Starling de El silencio de los corderos (The silence of the lambs, 1991).

 

 

(Fig. 2)

 

Situada la imagen en esta ocasión en el primer tramo de la película, en mitad de una batería de imágenes que marcan el paso de la aspirante por la academia, de nuevo también sirve para establecer un antes y un después muy marcado en la evolución del personaje, así como, en esta ocasión, permitir una presentación del mismo de una forma muy sintética. La promesa de Escarlata O’Hara, aquella bajo el árbol de Tara, es reformulada y todavía hoy continúa vigente. Las imágenes del pasado, filtradas por nuevas sensibilidades, continúan poblando las pantallas actuales.

 

 

Este mismo gesto de convicción, personificado en los personajes de O’Hara y Hopps, es el que ahora le gustaría invocar al autor de estas palabras para manifestar el espíritu firme y renovado de esta sección y esta revista digital después del parón vacacional, poniendo a dios por testigo de que nunca más volveremos a pasar hambre (de imágenes).

NEGATIVO GANADOR: De Ulises a Superman

EL ÁNGEL CAÍDO

 

“El Corazón del Ángel” (“Angel Heart” – Alan Parker, 1987)

 

“La muerte está en todas partes, Johnny… ¿Pero qué es lo que le da valor a la vida humana? Algunos la aman, otros la odian. La carne es débil. Solo el alma es inmortal… ¡Y la tuya me pertenece!” (Louis Cyphre)

 

 

En cualquier religión occidental, existe un némesis. Este némesis es, ante todo, la contraposición al concepto del Bien. La seducción, la codicia, la ausencia de compasión y amor… en el arte y en los textos sagrados que influyen en este primero, aparece de diversas formas y con infinidad de facetas, pero el Diablo, en toda su complejidad, es siempre reconocible.

 

Por supuesto, el cine ha seguido la tradición de mostrar al Diablo de diferentes maneras. Una de las películas que más ha dado de qué hablar sobre esta temática es “El Corazón del Ángel“, del director británico Alan Parker, que supone la primera incursión del realizador en una película de cine noir con gruesas pinceladas de jugo sobrenatural.

 

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NEGATIVO GANADOR: Otro Cine Español

QUE DIOS NOS PERDONE (2016), de Rodrigo Sorogoyen

 

Los que me conocen saben que siempre he sido bastante fan de Stockholm (2013), una película que descubrí por casualidad en el Festival de Málaga y que entré a ver sin saber nada de ella. La película ganó mejor dirección, guion y actriz en el certamen, pero el principal atractivo que parecía tener para la prensa era que había sido producida mediante crowdfunding y con un presupuesto mínimo. He de reconocer que ésta también fue una de las razones que hizo que también me gustara más a mí, por resultarme más cercana como estudiante de cine (al estar hecha lejos de la industria a la que es tan difícil acceder) pero sobre todo por ser un ejemplo de que se puede hacer buen cine con pocos recursos y conseguir que algo tan “pequeño” como dos desconocidos volviendo de fiesta juntos, pudiese dar tanto de sí.

 

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NEGATIVO GANADOR: CRÓNICAS DEL SEFF (Cierre)

No hubo mucha sorpresa en una gala de clausura en la que el premio gordo se lo acabó llevando la propia ciudad de Sevilla cuando se anunció que, en el 2018, será la sede de los Premios del cine Europeo, organizados por la EFA (European Film Academy).

 

Un palmarés razonable: giraldillo de oro para Ma Loute (Bruno Dumont) por su “deliciosa locura”, mejor actriz para Raph por la misma película; premio especial del jurado y mención especial al mejor sonido y montaje para el western místico de Oliver Laxe, Mimosas; mejor dirección para Alain Guiraudie por el loco universo de Rester Vertical; mejor guión para Le fils de Joseph (Eugene Green), por la que el también jovencísimo Victor Ezenfis recibió el premio a mejor actor; mejor dirección de fotografía para la road movie de Andrea Arnold American Honey; mejor película de la sección Las nuevas olas para la actualización polaca de Camus The Sun, The Sun Blinded Me (Anka y Wilhelm Sasnal)… todas estas películas, de hecho, han tenido su cobertura en Negativo Ganador durante la euforia festivalera.

 

Unos galardones que, de entrada, podrían parecer problemáticos por el nivel de la programación: al fin y al cabo, como comentamos precisamente en la previa de Negativo Ganador, la situación temporal del Festival de Cine Europeo de Sevilla lo hacía proclive a convertirse en un recopilatorio de lo mejor del continente durante el año; así llegaban películas que habían sido premiadas en Cannes, Locarno, Karlovy Vary, Berlín… Una programación que parecía más orientada a la exhibición que a la competición. Así, no es de extrañar la gran variedad de premiados en todas las categorías, incluyendo propuestas algo más arriesgadas como Daydreams (Caroline Deruas). Unos premios conciliadores, los del SEFF, que se desmarca de los otros festivales al reconocer el valor de aquellas obras que, también por sus circunstancias, no lo habían sido hasta ahora. Esperemos que este trabajo por difundir y hacer visible a estas obras trascienda la duración del festival. Por mi parte, solo espero que la cobertura de Negativo Ganador haya servido para descubrir tantas filmografías como a un servidor, y que el Festival de cine europeo de Sevilla sirva para mantener viva la llama de la cinefilia.

 

 

NEGATIVO GANADOR: CRÓNICAS DEL SEFF (Jueves)

seffjueves

JUEVES 10

 

Un fantasma recorre el Festival de Sevilla. Y no me refiero (solo) a este espectador, que empieza a arrastrar el cansancio de las jornadas anteriores, sino al contenido de las producciones vistas en la jornada del jueves 10.

 

La primera de ellas, la espectral United States of Love (Tomasz Wasilewski, Sección Oficial), una película de tonos grises conformada por diferentes historias de amor que comparten su fatalidad y su contexto: Polonia en los años ochenta. La fotografía, a cargo de Oleg Mutu (uno de los principales directores de fotografía del nuevo cine rumano), acompaña la tristeza de unas historias sentimentales abocadas al fracaso, pero sin ningún final explícito.

 

United States of Love (Tomasz Wasilewski, Sección Oficial)

 

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NEGATIVO GANADOR: CRÓNICAS DEL SEFF (Miércoles)

MIÉRCOLES 9

 

Ni siquiera aquí, en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, se libraban las conversaciones del tema del día: Donald Trump elegido presidente de Estados Unidos. El rechazo y la contestación al discurso del magnate estadounidense, sintomático del estado de nuestra sociedad, parecía encontrar su lugar en las propias películas que componían la jornada de hoy. Al fin y al cabo, toda producción (ficción o no) es un testimonio de su época, y el discurso de Donald Trump no es más que otro producto de la misma, sintomático tal vez de una sociedad tan rancia y contradictoria como los protagonistas de Safari (Ulrich Seidl, Sección Oficial), un documental sobre la caza recreativa de animales en África.

 

Safari (Ulrich Seidl, Sección Oficial)

 

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NEGATIVO GANADOR: CRÓNICAS DEL SEFF (Martes)

MARTES 8

La dialéctica como motor de las narraciones. Convergencias en el interior de cada una de las películas vistas la jornada del martes: los dos planos temporales que se cruzan en la inabarcable Mimosas (Oliver Laxe, Sección Oficial), las clases alta y baja enfrentadas en la comedia surrealista Ma Loute (Bruno Dumont, Sección Oficial), las dos generaciones que se dan cita en Suntan (Argyris Papadimitropoulos, European Film Academy), la doble guerra que libran los soldados daneses en Afganistán y su propio país representada en A war (Tobias Lindholm, European Film Academy) y la ciudad como simulacro en las ocho Madrid del corto New Madrid (Natalia Marín, Resistencias) frente al documental Pasaia Bitartean (Irati Gorostidi, Resistencias).

 

Galardonada en Cannes con el Gran Premio de la Semana de la Crítica, Mimosas abría una jornada marcada por la diversidad tanto de géneros y formas, como de nacionalidades. Oliver Laxe (Todos vos sodes capitans) vuelve a filmar en Marruecos, en esta ocasión una ficción cercana al western que transcurre en dos tiempos simultáneos que se entrecruzan. Una película densa en la que las imágenes de Laxe, acompañadas de la fotografía preciosista de Mauro Herce y el guión escrito junto a Santiago Fillol, arraigan en la memoria y crecen con el tiempo. Sin duda una de las obras mayúsculas del Festival, abundante en ideas y abierta a numerosas lecturas, Mimosas apela a un espectador atento y despierto; un peaje que no todos estaban dispuestos a pagar a primera hora de la mañana.

 

Mimosas (Oliver Laxe, Sección Oficial)

 

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