CRÍTICA DE “50 SOMBRAS DE GREY”

Mucho sexo y pocas nueces en "50 sombras de Grey"
¿Mucho sexo y pocas nueces?

 

Era la película más esperada del año, tenia al mundo en vilo pendiente de su estreno y finalmente llegó. El pasado 13 de febrero se estrenó en los cines del mundo entero 50 sombras de Grey y pasó lo que tenia que pasar: las salas se llenaron de fanáticos enloquecidos y curiosos a los que tanta publicidad les había despertado un mínimo de interés. Finalmente la curiosidad mató al gato y todos caímos en la trampa.

 

 

50 sombras camina entre el cine de terror y la comedia mas absurda. Realmente es una película incomprensible de principio a fin, con un guión enclenque y unas interpretaciones tan nefastas que incluso dan vergüenza. Sin duda este ha sido el suicidio colectivo de todo un equipo y más concretamente el suicidio profesional de Sam Taylor-Johnson, quien ha demostrado su gran incapacidad para estar al frente de un proyecto cuyo objetivo es contar algo. Porque precisamente si algo hace esta película es no contar nada, de principio a fin estamos esperando a que paso algo interesante. Se nota completamente la falta de ganas de Taylor-Johnson y que es una película completamente por encargo sin ningún tipo de creatividad. Sencillamente 50 sombras de Grey es un insulto al espectador, por su obviedad, esa forma de dejarlo todo tan claro y no dar lugar a ambigüedades. Para colmo, muchas de las escenas están mal resueltas y no entendamos nada de lo que está pasando. Una película hecha completamente para los ya iniciados a través de la lectura de los libros: inconexa, sin trama, sin visión cinematográfica, sin nada. Desde cualquier punto es una película que no se sostiene, que es incluso imposible de valorar porque lo único que se puede decir de ella es que es ridícula y hecha para ganar dinero.

 

Jamie Dornan y Dakota Johnson en "50 sombras de Grey"
Jamie Dornan y Dakota Johnson

 

No obstante, después de comentar lo absurdo de esta película, es justo reconocer que cuenta también con aspectos medianamente decentes como es una fotografía estéticamente bonita y que sabe captar en algunos momentos la tensión sexual y el deseo que las caras de Jamie Dornan y Dakota Johnson no saben transmitir. Una fotografía bien cuidada y al menos con la intención de hacer un acercamiento al cine, quizás lo único que lo consiga en esta película. Por otro lado la película cuenta con una banda sonora original con delicias como nuevas versiones de Haunted o Crazy in love de Beyoncé o una fabulosa Annie Lennox al mando de los créditos iniciales.

 

Sin embargo, sin razón alguna, la película en algunos momentos pasa a ser un videoclip y la música se apodera completamente de la escena; entonces es cuando el mezclador de sonido decide inventarse que todos los sonidos tienen que sonar a la vez con la música y crea un chapapote auditivo en el que ni se escucha la música, ni los diálogos ni nada. Parece que Taylor-Johnson no puede ni escucharse a si misma.

 

No puedo acabar sin hablar de una secuencia que realmente me pareció interesante, aquella en la que Anastasia se adentra por primera vez en el mundo sadomasoquista de Christian Grey, creo que esta es la única escena que consigue ponerte en situación con unos planos interesantes y medianamente bien rodados con una presencia de la música bastante interesante. A parte de esto lo único que puede llegar a ser mejor es su tráiler. Sin duda la película ha tenido una distribución mas que acertada que incluso ha llevado a curiosos como yo al cine. Pero tenedlo en cuenta, ir a ver 50 sombras de Grey supondrá la muerte del intelecto.

 

Diego Castiñeiras

 

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