CRÍTICA DE “THE IMITATION GAME”

Benedict Cumberbach en The Imitation Game
Benedict Cumberbach

 

The Imitation Game es una de esas películas que debes de ir dos veces a verla: una porque es una de las imprescindibles de este año, y otra porque en la primera estás tan absorto en las interpretaciones de Benedict Cumberbatch y Keira Knightley que dejas que todo lo demás te vaya meciendo hasta que salen los títulos de crédito y te das cuenta de que no has podido fijarte en nada más.

 

 

La historia comienza en 1952. La policía se presenta en la casa de Alan Turing, un matemático interpretado por Cumberbatch, al recibir una llamada de unos vecinos alertando de que habían escuchado a un ladrón. Él, con su peculiar genio, trata misteriosamente de que olviden el asunto, pero uno de los policías se obsesiona con el caso y no para hasta conseguir arrestarle.  Turing, en la comisaría, comienza relatando lo que será una asombrosa historia basada en hechos reales, sobre uno de los secretos mejores guardados de la II Guerra Mundial y que fue una de las principales armas que les proporcionó a los Aliados la victoria.

 

The Imitation Game, que ha conseguido cinco nominaciones a los Globos de Oro y ocho a los Oscar, es una película que te sumerge por completo en la vida de un héroe desconocido. Desde la banda sonora hasta la increíble interpretación de Benedict Cumberbatch, en mi opinión, una de las mejores de toda su carrera, consigue emocionar y conducir al espectador a lo largo de una historia relatada con un guión magnífico que da las dosis justas de información y que se adelanta al espectador en las conjeturas que este puede sacar. Además, juega a favor que sea una historia basada en hechos reales, aunque siempre queda la duda de qué cantidad de ficción habrán introducido para hacerla aún más emocionante.

 

 

En otro sentido, quizá se echa de menos ver el ambiente de la ciudad en aquella época, ya que se ven muy pocos planos que caractericen el momento histórico y el resto de la ambientación  está recogido con material de archivo. Pero,  como la película se centra en la historia de Turing y es un hombre que pasaba horas encerrado trabajando, creo que  puede llegar a pasar desapercibido, y no ser tan necesario, el hecho de que no se recreen demasiado en la ciudad.

 

En definitiva, es una película que se debe ir a ver sí o sí, pues no hay ninguna razón por la que no hacerlo: el tema es interesante, la historia de Alan Turing es sorprendente, el guión y la realización del filme están muy bien logrados y las interpretaciones de todos los actores, no solo de los principales, son fantásticas.

 

Andrea Ordóñez

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *