LO MEJOR DE 2014: “A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS”

LAS MEJORES PELÍCULAS DE 2014 SEGÚN LOS ALUMNOS DE ESCAC:

 

1. Her
2. Magical Girl
3. El lobo de Wall Street
4. El gran hotel Budapest
5. A propósito de Llewyn Davis
6. Perdida
7. Boyhood
8. Nebraska
9. La isla mínima
10. Relatos salvajes

 

 

La película abre con un dramático plano detalle de un micrófono. Tras ello vemos a Llewyn Davis, artista folk, interpretando una canción. Esto puede desconcertar un poco al principio, y tal vez no acaba de sentirse como un genuino film de los hermanos Coen. Pero no debe uno precipitarse, pues la secuencia que sigue justo después ya es otra cosa, con ése “amigo” que espera a Davis en el callejón.

 

 

Una vez visto el conjunto, si uno recapacita sobre el principio descrito antes, tampoco es tan extraño. Lo que vemos parece el registro de una actuación, como si Davis existiera y alguien se hubiese encargado de grabarle. No es un fragmento, es una canción entera grabada cámara en mano. ¿Nos sorprendería menos, quizá, si unos créditos acompañasen las imágenes? Seguramente, sería algo mucho más familiar. Pero no existen.

 

Bien, ¿dónde podemos ver algo similar? Pues tenemos una secuencia parecida en O Brother!. No está al comienzo sino situada en medio de la trama, haciéndola incluso más chocante. Vemos al personaje de George Clooney y sus dos compañeros grabando un single, tema que se retomará a lo largo de la película. Ahí también oímos la pieza íntegramente. Aquí la canción inicial introduce una serie de ellas. La música es sin duda una pieza clave de las dos películas, cobra una importancia y una presencia vital. Es como si los Coen estuviesen obsesionados con un género y una época (el country de los 30 en un caso y el folk de los 60 en el otro) y lo hubiesen centrado todo alrededor.

 

 

La gran diferencia es que en Inside Llewyn Davis eso es algo intrínseco del personaje y  de la historia. Como ya hemos mencionado, Llewyn es músico. La vida de artista no es fácil y en eso se centra la trama. Mutatis mutandis, podríamos relacionarla con la de Barton Fink. Ambos son creativos que han vivido tiempos mejores y les vemos pasando por una serie de desventuras progresivamente oníricas. En eso recae otro punto álgido del film.

 

Su diseño de producción y fotografía, centrados en tonalidades grises y apagadas, nos remiten también a la película sobre el dramaturgo. Pero es su suma a un guion repleto de diálogos y escenas desquiciantes (como colofón está la aparición de John Goodman, actor predilecto de los directores que como siempre lo borda) lo que nos hace recordar la atmósfera de su otra obra. Efectivamente,  Llewyn es transportado de una situación a otra sin que él pueda controlarlo, casi sin darse cuenta, como en un sueño. Quizá un mal sueño, pero nunca llega a los niveles de pesadilla con que Barton Fink nos obsequia, sobre todo por su desenlace, aquí muy diferente.

 

La sensación del final y algunos guiños y referencias aquí y allá relacionan el filme con la “Odisea” (de nuevo, como en O Brother!). Curiosamente el año pasado Sergi Pérez, exalumno de ESCAC, presentó su primer largo El camí més llarg per tornar a casa, que también se inspira algo en la épica de Homero. Ambas tienen protagonistas perdidos en la vida e intentando superar una pérdida. Que eso sirva de señal. Inside Llewyn Davis no es sólo para seguidores de los Coen ni para músicos o para aficionados al folk. Es para todos ellos y para más, tiene un carácter universal.

 

No es de extrañar que se haya hecho un hueco en la lista.

 

Jaume Bernabéu (1º)

 

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