CRÍTICA DE “MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA”

Emma Stone y Colin Firth

 

Otra crítica más que trata de entender y calificar, de alguna forma, la nueva película de Woody Allen: Magia a la luz de la luna.

 

Allen es un cineasta con una larga trayectoria, que con cada nueva obra la ha ido enriqueciendo y variando, pero siguiendo siempre unos ideales o conceptos ya vistos anteriormente.

 

Como es habitual, el protagonista de su nuevo film (encarnado por Colin Firth) es un personaje que refleja los ideales de Allen acerca de lo espiritual y religioso, y que es seducido por una chica bella y joven, que pretende ser una médium. Aunque al principio están enfrentados por sus creencias, al final el amor les une.

 

 

La historia es aceptable; no es de las que dejan sin aliento pero el ser una comedia romántica le da más puntos. Es cierto que al ver en la cartelera el concepto “comedia” lo que se espera el espectador es una hora de carcajadas, pero Allen prefiere los diálogos ingeniosos y rápidos que nos dejan una simple sonrisa en la boca (que ya es suficiente).

 

En mi opinión, la localización en la costa francesa le da un toque romántico y mágico (reforzado por las primeras escenas en el mundo Oriental). Echo de menos esa misma magia reflejada en las acciones de los personajes, sobre todo la médium; son contados los trucos que usan el mago en Oriente y la médium, pero quizá sea lo que buscaba el director, no darle importancia para que al final lo que sobresalga sea la magia del amor y sea lo único que recordemos de su obra.

 

 

Según varios críticos, los actores han sido poco aprovechados, pero veo que cada uno de ellos hace un papel elaborado y bien asimilado, ya que a un actor se la valora no según lo que ha interpretado en ocasiones anteriores sino según lo que interpreta en la película analizada.

 

Por supuesto que no es la mejor película que Woody Allen nos haya regalado, pero tampoco es la peor o de las peores. Es una película más, para cumplir con su reto de hacer una película por año.

 

Después de esto, algunos espectadores irán con pocas ganas a ver su próxima película, pero otros iremos con más ganas aún para ver lo nuevo y diferente, aunque a la vez sea lo mismo de siempre, que Allen nos depara en 2015.

 

Hajar Boutjat (1º)

 

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