NEGATIVO GANADOR en los IX Premios Gaudí

A Albert Serra también le gusta el sushi

Una crónica de Àngels Melange

 

 

(Aviso al lector: Aquí no encontrarás una lista de los galardonados, sino una crónica un tanto subjetiva de mi paseo por la Gala. )

 

Ayer asistí a la novena edición de los Premios del Cine Catalán en el Auditorio del CCIB gracias al Carnet Jove, quien nos seleccionó como Prensa Joven para asistir al evento y escribir sobre él en nuestra revista.

 

Tras llegar y recoger la acreditación que me dejaría pasear entre la créme de la créme de las artes escénicas de Catalunya, me dirigí al photocall.

Si no estás muy acostumbrado al mundo de la competición del flash, es bastante curioso ver el espectáculo. Los nuevos nominados posaban expectantes a las indicaciones de los fotógrafos. Los nominados más experimentados eran ellos mismos los que dirigían a los cazadores de clicks, quienes les piropeaban y animaban a que hicieran alguna pose nunca vista.

 

Unos metros más allá, en otra gran sala, se encontraban comiendo croquetas, sushi y buen vino (algunos nada, otros todo a la vez) todos aquellos que ya habían paseado por el photocall. En uno de mis paseos me encontré al hombre que da título a esta crónica, Albert Serra, quien se separó unos instantes de su grupo para ir a buscar una ración de sushi. El titular se anunció en mi cabeza como si del No-Do se tratara: “A Albert Serra también le gusta el sushi“. Creo que también sería un buen título de film francés.

 

La Gala transcurrió normalmente y con el reloj bajo control gracias a los bombardeos de humo que se llevaban los galardonados que querían felicitar a demasiada gente. Yo, siendo de la especialidad de fotografía, me entretuve observando al steady-cam y su guía. Los dos hombres demostraban tanta eficacia juntos que muchas veces, cegada por la luz de los focos, los confundía con una sola persona.

 

El slogan de este año, muy bien encontrado, ha sido “de las cenizas se pueden crear diamantes“, pues el cine catalán, aun teniendo presupuestos que no llegan a la media europea, es capaz de sacar obras de una calidad excepcional, como ha vuelto a demostrar.

 

 

Aquí la prueba visual de que a Albert Serra también le gusta el sushi. El fotograma está sacado de un video en directo que compartí ayer vía Facebook, de ahí la calidad.

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