NEGATIVO GANADOR: Otro Cine Español

EL MUERTO Y SER FELIZ

 

Hace unos meses descubrí a Javier Rebollo con “La mujer sin piano”; hoy, decidiendo qué película ver para el próximo articulo, me he acordado de este director y he decidido que era buen momento para seguir descubriendo su filmografia, esta vez con su tercera y por ahora última película “El muerto y ser feliz”. 

 

Protagonizada por José Sacristán (que se llevó el Goya a mejor actor por la película), acompañado por Roxana Blanco, la cinta nos muestra el viaje por carretera que hacen estos dos personajes, que, de desconocidos, pasan a compartir un viaje, un camino. Santos, el personaje de Sacristán con tres tumores y un cargamento de morfina encima, emprende este viaje en su viejo coche. Por el camino se encontrará a Erika, mucho mas joven que el y que pasara a convertirse en su compañera de camino y amiga.

 

 

Con una voz femenina que nos narra todo lo que va sucediendo, como si se tratase de un documental, a veces se nos subraya lo que tiene lugar en las imágenes, otras veces se nos da una opinión sobre lo que esta pasando o incluso escuchamos los pensamientos de los personajes. Esta voz neutra, por momentos, nos adelanta los propios diálogos de la película o incluso nos ofrece mas de un final posible. Ademas de la voz femenina, en alguna ocasión, también irrumpe la propia voz del director (Rebollo) colándose así en su propia película.

 

 

La voz que nos narra, mas que meternos en la película, parece que nos saca y nos obliga a verlo todo desde un punto de vista mas externo, ya que añade a las imágenes, que de por si, ya nos contaban la historia, un extraño tono documental, que por momentos nos descubre lo que va tener lugar antes incluso de que ocurra. Otras veces nos confunde, contradiciendo lo que vemos en pantalla.

A medida que iba viendo la película no podía evitar que “La mujer sin piano” me viniese a la cabeza; dos desconocidos que se encuentran en un momento critico de sus vidas, las diferencias de edad, el viaje por la carretera (la ciudad)… Las conexiones existen aunque sean dos películas completamente diferentes.

 

 

Santos es un asesino a sueldo que ya no mata, ni tampoco recuerda el nombre del primer hombre al que mato, esto será algo que lo vaya atormentando durante toda la película.

Los paisajes y la carretera adquieren un papel importante en la historia, son la nada que rodea al personaje de Santos, esa nada a la que se dirige, porque en ningún momento se nos menciona a dónde van, viajan sin rumbo, esperando que el camino les traiga algo. Poco a poco vamos conociendo a los personajes, a la vez que ellos se van conociendo.

 

 

El espectador encuentra a los personajes en estos momentos de sus vidas, pero poco importa lo que fue antes de ellos, son pocas pistas las que se nos dan, ya que al final, la historia de Rebollo
es una de soledades compartidas, y eso es lo que vemos, la soledad de cada uno de los personajes y la búsqueda de compartirla en el viaje y en lo que son para Santos, sus últimos días.

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