CRÍTICA DE “MR. NOBODY”

“No podemos volver atrás, por eso cuesta elegir. Mientras no elijas, todo sigue siendo posible.”

 

 

Si pidieran a todas las personas que han visto Mr. Nobody que escribieran una pequeña sinopsis sobre la película, lo más probable es que no encontrásemos ninguna igual. De todas maneras, me voy a esforzar para intentar explicar el film de la manera mas clara posible.

 

 

Mr. Nobody nos narra de la mano de Nemo Nobody (Jared Leto), un anciano de muy avanzada edad que se encuentra en un futuro distópico en el que él es el último humano mortal, las diferentes vidas que ha podido vivir al enfrentarse, de niño, a una elección imposible; si quedarse con su padre o irse con su madre tras el divorcio.

 

Nemo Nobody enfrentándose a una elección imposible.
Nemo Nobody enfrentándose a una elección imposible.

 

Jaco van Dormael nos hace viajar a través de un relato totalmente inusual, puramente cinematográfico e inequívocamente sensorial a nuestro interior en el que nos hace reflexionar sobre cómo una pequeña elección, como podría ser una frase dicha de mala gana, nos afecta a toda nuestra vida y puede marcar la diferencia entre ser feliz o infeliz.

 

Si tuviera que definir Mr. Nobody con una sola palabra, esta sería “única”. Dormael nos cuenta una historia con una narrativa para nada convencional en la que se dedica a hacer saltos de vida posible en vida posible con una sutileza digna de museo y con una complejidad en el lenguaje que en más de una ocasión te hace cuestionar tu propia inteligencia. Si una cosa favorece al film y lo hace puramente redondo es que no te trata de necio, a diferencia de otras supuestas películas con argumentos complicados de seguir al estilo Nolan, que te explican hasta el más mínimo detalle de la trama porque no vamos a ser capaces de seguirla (¡válgase la redundancia!), más bien te guía por el camino correcto para que cuando él lo considere oportuno, entiendas que estás viendo.

 

Nemo Nobody a los 120 años hablando con su medico.

 

Puede que el film peque de pretenciosidad, una exuberancia en la pretensión que se palpa ya desde guion. Mr. Nobody no se conforma con tratar sobre una teoría científica, sino que se basa en cantidades de ellas, como puede ser la teoría del caos, la teoría del Big Crunch o las diversas teorías de mundos paralelos que hayan podido surgir durante la historia. Entre ellas se entrelazan de manera casi invisible y con ayuda de un gran argumento, conforman este estupendo film.

 

Sin lugar a dudas Dormael ha creado una obra de gran calibre en la que todo encaja a la perfección. Desde el guion perfectamente estudiado y estable, hasta el montaje milimétrico que entrelaza realidad con realidad de manera espectacular. De la misma manera, de las interpretaciones podría destacar Jared Leto en el papel de anciano o incluso Juno Temple haciendo de Anna adolescente.

 

Nemo y Anna preparándose pera lo peor.

 

Es increíblemente complicado seleccionar una única escena para comentar la maravillosa obra cinematográfica que es Mr. Nobody, Aun así, si tuviera que escoger un punto en concreto, me quedaría con la escena en la que se da la vuelta a una frase de Anna (Juno Temple) a los quince años que dice que “si respiras más despacio, el tiempo se ralentiza” y se aplica de manera diferente cuando Anna (Diane Kruger) y Nemo se reencuentran rondando los treinta y cinco años, en la que podemos ver el tiempo a su alrededor yendo a toda velocidad.

 

Si respiras más rápido, el tiempo se acelera.

 

Puede que la consternación llegue a ti una vez finalizado el visionado del film y durante los siguientes días sigáis recordando el poso que este dejó sobre vosotros. No temáis, me he guardado lo mejor de la indiscutiblemente obra maestra de Jaco van Dormael para el final. Popularmente, y de manera errónea, se dice que una película, una vez hecha nunca cambia. A veces, y solo a veces, se hacen películas que visionado tras visionado obtienes una experiencia cinematográfica diferente, y esto amigos míos, esto es lo que nos regala Mr. Nobody.

 

Sergi Rubio

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *