CRÍTICA DE “SEARCHING FOR SUGAR MAN”

searching for sugar man

 

Un hombre sencillo que hacía música extraordinaria.

 

A finales de los años 60 un misterioso músico fue descubierto en un bar de Detroit por dos productores que quedaron fascinados por sus melodías conmovedoras y sus letras proféticas. Grabaron dos discos con la convicción de que el artista se convertiría en uno de los más grandes de su generación. Sin embargo, el éxito nunca llegó, y el cantante desapareció en medio de rumores sobre su suicidio en un escenario. Mientras tanto, uno de los discos llegó a la Sudáfrica del Apartheid y se extendió por todo el país en grabaciones piratas. En unos años el músico pasó a ser icono de la libertad y de la lucha contra el sistema. Mucho tiempo después, dos fans sudafricanos se empeñaron en averiguar qué había pasado realmente con ese hombre.

 

 

Es la historia de Sixto Rodriguez, un ‘desconocido’ cantante de Michigan que alternaba su trabajo en la construcción con pequeños bolos en bares de su ciudad, Detroit. Gracias a sus maravillosas letras, a su música hecha de poesía, y tal vez un poco a su apariencia y esas gafas oscuras, Rodriguez causó sensación en Sudáfrica y llegó a ser comparado con artistas de la talla de Bob Dylan. Searching for Sugar Man nos relata su fascinante historia.

 

Cierto es que al empezar la película muchos podríamos pensar que se trata de un falso documental, tal vez por su retirada a This Is Spinal Tap (1984, Rob Reiner), pero por insólito que pueda llegar a ser, este documental no tiene ni una pizca de falso. La de Rodríguez es una historia triste y a la vez maravillosa, y a excepción de aquellos afortunados que sí llegaron a descubrir a Sixto entre los 70 y los 80, debemos dar las gracias al difunto Malik Bendjelloul, quién a través de varias entrevistas, imágenes de archivo y algunas soberbias secuencias animadas, construye en este documental una narrativa cautivadora, retratando a la vez el misterio que envuelve a nuestro artista protagonista y al mundo que en parte lo amó y en parte lo rechazó (y descubriendo a este segundo grupo lo que se han perdido).

 

Sixto Díaz Rodriguez, protagonista del documental

 

Es la historia de un hombre sencillo que hacía música extraordinaria, de un hombre que pudo haber tenido toda la fama del mundo pero que sin embargo permaneció en el anonimato, es la historia de Sixto Rodriguez, y de su música prodigiosa que acompaña las imágenes a modo de banda sonora original durante toda la película. Es la historia que mereció un Oscar al mejor documental el pasado 2013 y que merecerá un rincón de los corazones de todos aquellos que lo vean.

 

Una joya de música y una joya de documental: Searching For Sugar Man.

 

Cristina Neira Aparicio

 

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