NEGATIVO GANADOR: Otro cine español

  GÜEROS (Los ilusos mejicanos)

“No se puede ser joven y no ser revolucionario”

Otro cine EN español.

 

Un día dando vueltas por internet me encontré un fotograma de Güeros en una pagina de referentes de cine, me guarde el fotograma, y de allí unos días mientras miraba el catalogo de filmin de repente vi que allí estaba la película. Me tome esto como una señal y rápidamente empece a ver la película mexicana de la que solo sabia que contenía un bonito fotograma.

 

 

Dos hermanos, un amigo (declarados en huelga de la huelga) y una joven revolucionaria (“porque no se puede ser joven y no ser revolucionario”), recorren la ciudad de Mexico en busca de Epigmenio Cruz, un viejo músico del que Tomas aun guarda un casete de la infancia. En blanco y negro y 4:3 la película se hace referencia a ella misma y al cine mejicano en mas de una ocasión. Como por ejemplo cuando los protagonistas se encuentran con un amigo que les deja pasar en coche a la universidad ocupada por los estudiantes y ellos le preguntan “Que te parece este guión?”. Entonces los personajes hacen una pausa y empiezan a reflexionar sobre el propio guión de la película que están protagonizando.

 

 

Esta historia nos abre las puertas a la realidad mejicana (una que yo no conocía), las huelgas, los estudiantes, los pijos cineastas, la revolución, la delincuencia, los ladrillos y globos de agua que caen del cielo, la ausencia de electricidad, una niña que habla por un teléfono de vasos de papel, la vida, la amistad y el amor.

 

La película comienza con un prologo, una escena que nada tiene que ver con el resto de la película, pero son las lineas de comienzo, un pequeño momento de la vida de un personaje que existe en la película pero del que no volveremos a saber nada mas, como aquel con el que compartes ocho horas de asiento en el tren y después nunca mas vuelves a ver. En la escena vemos a una mujer que huye con un bebe que grita, no sabemos porque huye ni porque el bebe grita. Son estos dos personajes los que nos conducen después a Tomás, el hermano pequeño, cuando nos cruzamos con él, la mujer ya desaparece.

 

 

Otro elemento muy interesante de la película es el sonido, un sonido que narra y que nos mete en la cabeza de los personajes. El sonido aparece y desaparece, se transforma y nos ayuda a entender el estado emocional por el que pasan los personajes. O por ejemplo en el caso de cuando se ponen los cascos para escuchar la canción de Epigmenio, se nos omite la canción, y todo queda en silencio.

 

Otras historias se quedan sin acabar, igual que la de la mujer del principio, la del medico del hospital por el que paso Epigmnio por ejemplo. Algunas acaban y otras se quedan a medias, porque a los únicos a los que seguimos en este viaje en coche es a nuestros tres protagonistas.

 

 

Los planos detalle nos acercan a la fantasía, a lo onírico, a ese momento de desconexión en el que desapareces de este mundo y te vas a otro por un pequeño instante. Un beso en plano detalle, las plumas que caen, un tigre, la mano que roza el mar…La vida que pasa frente a tus ojos y la que no, la que existe y la que piensas, la que ves y la que sientes.

 

Una opera prima del director Alonso Ruizpalacios, protagonizada por los actores Tenoch Huerta, Sebastian Aguirre y Leonardo Ortizgris. Sincera y honesta, el director nos habla desde su experiencia y corazón con humor y verdad. Un viaje de carretera por la Ciudad de Mexico del que no importa el destino, sino el camino. La película me parece: un poema mejicano, que embriaga los sentidos.

 

 

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