Cine tardío

 

Este año como muchos otros, aficionados al cine nos vemos afectados por el tardío estreno de algunas de las prometedoras películas de este año. The Revenant de Iñárritu o Steve Jobs de Danny Boyle son algunos ejemplos de películas que se traerán a España meses más tarde de su estreno en EEUU.

 

Esto se debe a la temporada de premios que se produce a principios de año, los Globos de Oro, los Oscars, los Goya… Está demostrado que la audiencia invierte más en cine en los primeros meses del año. La cartelera española sabe esto de sobra y reúne a las cintas más prometedoras en estas señaladas fechas para recaudar un mayor beneficio.

 

 

El problema llega, y ahora más aun debido a las miles de fuentes informativas que tenemos a nuestro alcance, cuando empezamos a ver y oír detalles del film que no esperábamos hasta verlo en el cine. Estos llamados spoilers decepcionan a muchos cinéfilos y son algo evitable, ante mi punto de vista realizando un estreno mundial y simultaneo. Aparte, se le da un mayor uso a la piratería ya que, una o dos semanas después de su estreno en Estados Unidos, ya se dispone de la cinta en internet, algunas incluso con una calidad excelente. Esto hace mucho más favorable la idea de piratear una cinta gratis y no ir al cine, no tener que pagar ni un céntimo. En otras palabras olvidar una tradición de más de 120 años en un solo clic.

 

El panorama del cine español no es últimamente muy favorable y los estrenos tardíos, el sorprendente y alto precio de las entradas y el poco apoyo económico que recibe este ámbito parece no querer ayudar a cambiar la decadencia que sufre el 7º arte en este país.

 

Aunque sea cómodo y fácil, no se puede equiparar un ordenador o una televisión con un cine. No al menos cuando hablamos de un gran estreno. Debemos apostar por este ámbito que tanto adoramos, ya que nada se puede comparar con una buena proyección, ese sonido envolvente, esa sala a oscuras donde descubrimos cada vez que acudimos a ella, una historia nueva que nos remueve y nos apasiona.

 

Luis Michael Franze Linhart

 

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