NEGATIVO GANADOR: Otro cine español

Hablar

 

 

“Después de haber soñado con estar siempre contigo, después de haber mentido, de haber mentido y engañado. Si quieres discutimos, si puedo lo arreglamos, puede que tenga frío, después, después lo hablamos” – Ray Loriga

 

Este último junio, el curso estaba por acabar, no quedaban clases, yo buscaba piso por Barcelona y a pesar de querer marcharme ya (¡ya!), lo del piso se alargaba y el calor parecía atarme a la ciudad. En uno de esos días se estreno Hablar, yo necesitaba lo contrario y entre al cine a despegarme del calor y a ver una película de la que no sabia nada. Estuve 75 minutos allí sentada y cuando termino la película, la canción de los créditos aun me ataba a esa butaca. Ahora, ha pasado el verano y el curso a vuelto, he vuelto a ver la película y ha llegado la nostalgia.

 

“Hablar” de Joaquin Oristrell y Cristina Rota cuenta 20 historias que tienen lugar en el barrio madrileño de Lavapies una noche de agosto. El proyecto empezó como un experimento en el que los propios actores proponían los personajes que iban a interpretar, y a partir de la unión de todas estas partes se llego a la idea final del plano secuencia.

 

 

Cuando vi “Hablar” sabia que era cine, estaba sentada allí, en una butaca y los altavoces sonaban, pero aun así, había algo que me transportaba al teatro. Una de los elementos era el plano secuencia, la historia empezaba y tenia que acabar pasase lo que pasase como una función que se representa en el escenario frente al publico. Cualquier cosas que pasase tenia que integrarse en la película, y de esta manera se lo tomaron los actores, que por las calles de Lavapies rodeados de gente que pasaba por ahí tuvieron que incorporar, cualquier improvisto que tuviese lugar.

 

La película nos dibuja un retrato de la crisis con humor, a veces agrio, unido a drama. Una cámara guiada por los personajes que van apareciendo frente a ella, nos lleva de un rincón a otro del barrio contándonos historias de amor, de familia, de trabajo, de falta de trabajo, tristeza, perdida, necesidad, deseo…para finalmente acabar igual que en una obra de teatro frente al publico que aplaude de pie.

En toda la narración los personajes están muy acotados, utilizando así la característica básica del personaje como hilo conductor y motor de la trama de este propio. Nos encontramos personajes como El Profeta, La Borracha, La Madre, El Cordero, La supercualificada, El Explotador, La obsesiva, La Víctima, El Adicto al porno…

 

 

Es una película que con sus pequeñas historias, cada una diseñada por los propios actores o en otros casos los directores, ha llegado a transmitirme un mensaje global de una forma, hasta ahora poco convencional. Ha conseguido unificar el cine y el teatro (Oristrel y Rota) cogiendo todo lo bueno de cada uno para contarnos una historia que solo los personajes (actores) podrían hacer, ya sea a través de una pantalla o un escenario. Han conseguido llevar el teatro a las salas de cine.

 

Contando con un elenco de actores excepcional, me gustaría mencionar esas actuaciones, de aquellos, que aun están empezando. Como por ejemplo, la de Almudena Puyo que interpreta a Angustias, una barrendera que limpia las calles de Lavapies con su amiga y compañera de trabajo Dolores (Bea Bracero). Es una historia muy pequeña, breve dentro del global de la película, pero que, no se porque es una de las que se me grabo en la memoria, y que aun recuerdo, la conversación y la forma en la que esta retratada la amistad de estos dos personajes.

 

 

En resumen, la película hace una reflexión sobre lo que es hablar, sobre la comunicación y la incomunicación, sobre la empatía, la falta de empatía. Nos muestra un barrio en el que ocurren decenas de cosas y pequeñas situaciones a la vez, de las que ni siquiera somos conscientes, porque no escuchamos, o no queremos escuchar. Y que al final todos somos iguales, y nos cruzamos con gente que vemos llorar, o reír, o gritar y nos preguntamos que que les pasara, que como deberán ser sus vidas, que ojalá les pudiésemos ayudar, cuando al final todo es tan fácil como preguntar y Hablar.

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