NEGATIVO GANADOR: De Ulises a Superman

EDIPO, CAMINANTE DE LOS CIELOS (Parte III)

 

El linaje familiar más allá del bien y del mal

(Star Wars: Episodio VI – El Retorno del Jedi)

 

No entraré en el Lado Oscuro. Has fallado, Excelencia. Yo soy un Jedi, como mi padre antes que yo.” (Luke Skywalker al genio manipulador, el malvado Emperador Palpatine)

 

 

El autoconocimiento y la redención son la fase última del héroe. Una vez ha entrado y salido de las tinieblas, se produce una tergiversación en su ser; el joven que sale de su hogar en busca de aventuras sufre momentos de crisis, y estos terminan, inevitablemente, dotándole de conocimientos y poderes extraordinarios para hacer frente al mayor de los obstáculos: la Sombra. No obstante, para ese fin, ese ser incorruptible ha de tomar grandes decisiones. Decisiones que cambiarán el rumbo del mundo para siempre.

(Poster original de “El Retorno del Jedi”)

 

El Retorno del Jedi” (“The Return of the Jedi“, 1983) es el broche final de la trilogía original de “Star Wars“. Habiendo visto ya cómo nuestros héroes sufren diversas penurias, esta emotiva conclusión (en la que repiten un guionista de cada película anterior, Lawrence Kasdan y George Lucas) representa la subida de los infiernos de nuestro héroe Luke Skywalker, ahora convertido en un Caballero Jedi justo y moralmente incorruptible. Para ello, tanto Kasdan como el mismo creador de esta leyenda intergaláctica Lucas debían echar mano de los una vez más de los estudios de Joseph Campbell para constituir en Luke la figura de un Edipo renovado, mostrando de ese modo un duelo paterno-filial que trasciende más allá del enfrentamiento entre el bien y el mal convencional.

Este episodio introducirá también uno de los personajes clave del desarrollo de la historia: el Emperador Palpatine; el cerebro maquiavélico en la sombra y la mismísima esencia del mal, que una vez embaucó al padre de Luke para atraerlo al Lado Oscuro de la Fuerza y transformarlo de esta manera en el malvado Darth Vader. Palpatine, al igual que hizo con Vader, tratará de hacer lo mismo con Luke, el cual tendrá que demostrar su fortaleza cuando se vea tentado hacia aquello que hizo caer a su padre en su total perdición.

Tras los sucesos ocurridos en “El Imperio Contraataca”, nos encontramos ahora en el planeta Tatooine, antiguo hogar de Luke. Han Solo, congelado en una tumba de carbonita, se encuentra en el opulento palacio del mafioso Jabba el Hutt, que muestra a modo de trofeo al contrabandista en hibernación, en un estado completamente vulnerable.

Sin embargo, los rebeldes ya han empezado su plan de rescate. Después de que C-3PO y R2-D2 entraran en el palacio para ser ofrecidos como sirvientes, un cazarrecompensas ataviado con un uniforme y un casco entrega a Chewbacca ante Jabba. En el mito de Orfeo y Eurídice, Orfeo baja a los infiernos engañando a los guardianes del Hades para recuperar a su amada; siguiendo esta línea, el cazarrecompensas, que resulta ser Leia disfrazada, rescata a Han de la carbonita y se disponen a huir poco antes de ser apresados por el hábil Hutt, convirtiendo al héroe rebelde en un recluso junto con su compañero de armas wookie y a Leia pasa de ser una princesa a ser una esclava.

 

(Leia, disfrazada de cazarrecompensas, rescata a Han Solo de la tumba de carbonita)

 

Mientras tanto, Luke, ataviado con una túnica negra, consigue entrar convenciendo a los secuaces de Jabba por medio de trucos mentales. Ya posee los poderes de la Fuerza, sin embargo estos son puestos en duda por el mismísimo Hutt, el cual no se ve afectado por los trucos del Jedi y que lo acabará enviando a enfrentarse con un monstruo. Luke, desprovisto de armas y haciendo frente al monstruo con sus manos desnudas (al igual que Beowulf contra el demonio Grendel), vence al rancor y es condenado, junto con Han y Chewbacca, a ser expulsados a las fauces de un monstruo de las dunas.

Tal y como sucede en las leyendas, los escuderos entregan a los héroes sus armas para el combate contra sus enemigos. En este caso, y haciendo referencia a las historias sobre batallas navales entre corsarios y piratas, nuestros héroes rebeldes se enfrentarán a los guardias de Jabba el Hutt en naves flotantes sobre la bestia Sarlacc. Al comenzar la lucha, Han y Chewbacca se hacen con las armas de los guardias mientras que Luke recibirá de R2 su sable de luz. Finalmente, la escaramuza terminará con la muerte a manos de Leia de Jabba y los héroes, en su totalidad, saldrán de Tatooine victoriosos, con un Han Solo que ha regresado de la muerte (temporal) y un joven Jedi que ha demostrado su valía una vez más.

 

(Los héroes de la Alianza Rebelde, a punto de ser víctimas del Sarlacc)

 

Mientras que Han y Leia se dirigen a la base rebelde, Luke irá por su cuenta en su X-Wing a Dagobah para completar finalmente su entrenamiento. No obstante, encontrará a su maestro Yoda en el ocaso de su vida, afirmando a Luke, poco antes de morir, que la terrible confesión de Vader en el último enfrentamiento es una realidad y que, para mantener el equilibrio en la Fuerza, deberá enfrentarse a él. Siguiendo el paradigma del héroe en conflicto interno, Luke duda de su cometido; su deber de acabar con su propio padre, el cual no llegó a conocer de pequeño y que, hasta hace poco, descubrió que no era solo un Jedi, sino que también llegó a convertirse en el mayor tirano de la galaxia. Ben Kenobi, en forma de espíritu, aparecerá después ante Luke para explicarle la transformación de su padre, Anakin Skywalker, en un servidor del Lado Oscuro. También le hará saber, a modo de confesión, que Anakin no solo tuvo un vástago; la hermana de Luke, que hasta ahora ha permanecido en el anonimato, es Leia. Ahora, el destino del linaje Skywalker está al descubierto y Luke es consciente de que debe intentar de recuperar a su padre y alejarlo del Lado Oscuro.

 

(Ben Kenobi, el primer mentor de Luke, le mostrará la verdad acerca de la familia del héroe)

 

El Imperio, por otro lado, está finalizando la construcción de una nueva Estrella de la Muerte cerca de la luna del planeta Endor, supervisada por Darth Vader y el Emperador en persona. Vader, que en el capítulo anterior mostró su verdadera naturaleza ante Luke, recibe el mandato del Emperador para traer al joven Skywalker ante su presencia y, de este modo, atraerlo hacia el Lado Oscuro de la Fuerza.

(La segunda Estrella de la Muerte, todavía en construcción pero completamente operativa.)

 

Ajenos a los planes que tienen los líderes del Imperio Galáctico, los rebeldes crean un plan de ataque para destruir la segunda Estrella de la Muerte. Lando Calrissian, el héroe redimido tras el rescate de su viejo amigo Han, se encargará de la ofensiva espacial, mientras que Solo, Leia y Luke, junto con un pequeño batallón rebelde, tratarán de pasar el bloqueo imperial en una vieja lanzadera robada e infiltrarse en el planeta Endor para destruir el escudo protector de la estación espacial, sorteando a las tropas imperiales y ganándose costosamente la confianza de una raza indígena conocida como los ewoks. Un hecho curioso a raíz del encuentro con los ewoks es el culto que crean alrededor del androide C-3PO, que, como un poeta clásico, recita las hazañas de sus compañeros ante el estupor de sus adeptos.

 

(Los héroes rebeldes se encuentran con la raza ewok)

 

No obstante, Luke nota la presencia de su padre cerca de él. En una conversación con Leia, le confesará que Vader es su padre y que ella es su hermana. La percepción psíquica entre ellos, vista anteriormente en las dos películas previas cobra significado, lo que hace que Leia no se sorprenda de saberlo y, por ese motivo, trate de instigar a Luke de huir de Vader en lugar de enfrentarse a él. Luke, sin embargo, es ahora consciente de la gravedad de su misión y decide entregarse al Imperio para llegar ante su padre caído y comenzar así la lucha interna de Darth Vader. Aun así, conseguir la redención de Anakin Skywalker será un arduo desafío, ya que, en palabras de Vader, “ya es demasiado tarde”.

 

(Luke se entrega a su padre para tratar de sacar a la luz su naturaleza bondadosa)

 

A la mañana siguiente, la batalla, tanto espacial como terrestre, comienza. Los rebeldes están en aparente desigualdad; la nueva estación espacial del Imperio está operativa y el batallón de Solo y Leia acaban siendo fácilmente apresados por las tropas imperiales. Sin embargo, esta victoria del Imperio en la superficie del planeta no dura mucho, ya que los ewoks sorprenderán a los enemigos y los héroes rebeldes tratarán de entrar en el bunker de control del escudo.

 

(Ofensiva rebelde en Endor)

 

Pero todavía queda el mayor enfrentamiento. Vader llega con Luke ante el trono del Emperador en la Estrella de la Muerte. El Emperador, un ser manipulador y, por naturaleza, embaucador, comenzará a tentar al joven Skywalker, haciéndole ver que la flota rebelde está sufriendo un ataque desigual y que, por tanto, el único camino es la conversión al Lado Oscuro. Luke, como Caballero Jedi, sabe que no debe dejarse llevar por sus sentimientos, que no debe mostrar su ira, pero en un arrebato de cólera, cogerá su sable laser y arremeterá contra el Emperador completamente en vano, ya que Vader se ha adelantado a su movimiento y ha bloqueado su ataque. A partir de ahí, Edipo se desata y una lucha a muerte entre padre e hijo tiene lugar ante un Emperador deseoso de un nuevo aprendiz.

 

(El malvado Emperador Palpatine, en el trono de la Estrella de la Muerte, recibe a Vader y a Luke)

 

Mientras que los rebeldes tratan de aguantar a duras penas el ataque, liderado tanto por Lando Calrissian en el espacio (a bordo de la nave legítima de Solo, el Halcón Milenario) como por Han Solo en tierra, Luke sigue intentando que su padre Anakin entre en razón mientras se bate en duelo con él. No obstante, todo el esfuerzo es vano, ya que Vader continúa a la defensiva. El punto culminante del conflicto llega cuando Vader, que busca a Luke en la oscuridad, descubre que Leia es su hermana y concluye que posiblemente sea más fácil llegar a ella para convertirla en un secuaz del Emperador.

Llegado a ese punto, Luke se deja llevar por sus sentimientos y arremete con toda su furia contra Vader, cortándole un brazo. Sin embargo, entra rápidamente en razón, y al descubrir que el Emperador Palpatine está complacido y que el brazo cercenado de su padre es mecánico al igual que el suyo, ve que no está lejos de convertirse al Lado Oscuro de la Fuerza, de ser un reflejo exacto de lo que fue su progenitor. Luke, horrorizado tras darse cuenta de que se encuentra en una delgadísima línea moral, tira su sable de luz y planta cara al Emperador.

 

(El Emperador ataca a Luke con sus rayos letales)

 

No obstante, Luke, aun siendo un Jedi, carece de la experiencia suficiente para enfrentarse al Emperador solo y cae en el momento en que este le asalta con rayos provenientes de sus manos. Mientras Luke se retuerce de dolor por los ataques del Emperador, Vader, que ya se ha incorporado, observa como su propio hijo está a punto de morir; aquí empieza la lucha interna que tanto esfuerzo ha supuesto a Luke. La dualidad de Vader se hace clara: o deja que el Emperador mate a su hijo o toma la iniciativa de salvarlo y acabar con todo mal que se encuentra en su corazón. Finalmente, la coraza cae y Vader levanta por los aires a su malvado maestro, recibiendo los mortales rayos que han caído sobre su hijo, y lo lanza por el hueco que da al núcleo de la estación espacial. El bien ha vencido en Vader; la máquina ha sido vencida por la consciencia humana.

Poco antes de huir de la Estrella de la Muerte, Luke, que va arrastrando a su padre malherido, retira su máscara a petición suya. Anakin, en sus tiempos de tirano y secuaz del Lado Oscuro, no ha conseguido mirar a los ojos a su hijo. Ahora que se ha redimido, se ha ganado el derecho a hacerlo. La redención de Anakin demuestra con total claridad que Luke estaba en lo cierto, que todo ser éticamente desviado contiene su lado bondadoso, que la Sombra tiene en su mano la posibilidad de salir a la luz mostrando una naturaleza justa inmanente. Luke ha salvado a su padre antes de verle morir en el hangar de la Estrella de la Muerte y el equilibrio en la Fuerza al fin se ha hecho visible.

 

Mientras tanto, en Endor, Han Solo, junto con Leia, Chewbacca y los dos androides, han conseguido llegar al búnker de control para dinamitarlo y destruir el escudo de la estación espacial imperial. Por otro lado, Lando Calrissian se introduce en los conductos de la Estrella de la Muerte con un escuadrón de cazas rebeldes. Al final, destruyen el núcleo de la estación y los héroes involucrados salen todos a tiempo de que esta sea destruida. El Imperio Galáctico ha sido vencido y los rebeldes celebran su victoria afanosamente.

El Jedi, finalmente, ha regresado, y la Fuerza está con él.

 

(Los héroes rebeldes celebran su victoria en Endor)

 

Luke Skywalker, el héroe arquetípico, ha conseguido la excelencia al final de su aventura. Su heroica hazaña ha hecho de él un hombre curtido y conocedor de sí mismo, y ha sido a raíz de numerosos obstáculos que ha tenido que vencer. Esta historia sobre el paso hacia la madurez, creada por el joven cineasta de Modesto, George Lucas, está considerada (y no por carencia de méritos) como un mito moderno, donde el carisma de los personajes no escasea al igual que su psicología evolutiva, lo que hace que haya perdurado dentro de la cultura popular hasta hoy y que el legado de Star Wars siga con más historias sucedidas “hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…”

 

(El despertar.)

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