NEGATIVO GANADOR: El existencialismo en el cine

De Kierkegaard a Bergman. El séptimo sello.

 

El cine nórdico siempre ha estado marcado por una fuerte carga existencialista, que se debe a la influencia que ha tenido en éste la obra del filósofo danés Sören Kierkegaard. Sus tratados religiosos sobre la fe y la muerte son el fundamento de la filmografía de los grandes directores suecos y daneses de la historia, desde Victor Sjöström a Lars von Trier, pasando por C.T. Dreyer o Ingmar Bergman.

 

Sören Kierkegaard

Ingmar Bergman

 

 

En las películas de Sjöström se puede apreciar la idea romántica de la insignificancia del hombre frente a la magnitud y poderío de la naturaleza, es decir, la experiencia de lo sublime. Si no existiera una conciencia eterna en el hombre, si como fundamento de todas las cosas se encontrase sólo una fuerza salvaje y desenfrenada que retorciéndose en oscuras pasiones generase todo, tanto lo grandioso como lo insignificante, si un abismo sin fondo, imposible de colmar, se ocultase detrás de todo, ¿qué otra cosa podría ser la existencia sino desesperación? (Temor y temblor, de Kierkegaard). Esta noción es la que define la pintura de Caspar David Friedrich, fuente de inspiración estética de un gran número de cineastas escandinavos y de otros lugares de Europa, como puede ser el caso del alemán F. W. Murnau. Este miedo a la desmesurada fuerza del paisaje va perdiendo importancia frente al antropocentrismo y el problema humano que refleja el cine de Bergman. El séptimo sello, de 1957, es un viaje a las entrañas del realizador sueco donde residen sus dudas existenciales y religiosas.

 

Caspar David Friedrich – Monje en la orilla del mar

 

 

El séptimo sello

 

Y cuando el cordero abrió el séptimo sello, en el cielo se hizo un silencio como de media hora y vi siete ángeles que estaban en pie delante de Dios y les fueron dadas siete trompetas. Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas (Apocalipsis).

 

La Muerte

 

 

La trama transcurre durante el periodo de la baja Edad Media. Un caballero templario, Antonio Block (Max von Sydow), y su escudero, Juan (Gunnar Björnstrand), se encuentran en una desértica playa báltica. Ambos han regresado a su Suecia natal tras 10 años de lucha en Tierra Santa. Se han librado de morir en la guerra pero ahora la amenaza es la peste negra que asola el país. Desde la primera escena, el relato está cargado de simbolismos: el cuervo que vuela solitario en las nubes como la muerte que acecha al ser humano en todo momento; los planos que imitan las pinturas de Friedrich como insignificancia del hombre; las rocas como lo opuesto a la vida efímera… Hay un simbolismo que marca el significado de la película y la resume: el caballero se encuentra con la Muerte (Bengt Ekerot), que viene a buscarlo y la reta a jugar al ajedrez. El séptimo sello es una partida contra la muerte repleta de preguntas y desasosiego. Antonio: Yo quiero entender, no creer. […] Nadie puede vivir mirando a la muerte sabiendo que camina hacia la nada. Esto me recuerda las palabras que dijo en una entrevista el ya fallecido poeta nihilista gallego Antón Tovar (Conversas cun vello revoltado, de Xosé Manuel del Caño):

Si después de la muerte solo existe el infierno o la nada, ¿usted qué prefiere?

– El infierno.

– Pero allí sólo hay sufrimiento.

– Pero por lo menos hay algo.

 

El séptimo sello

 

 

El séptimo sello muestra también algunos contrastes significativos dentro de la situación de miedo a la muerte y al Juicio Final, infundido por la Iglesia (Todos seremos entregados a la muerte negra. Todos moriréis. Todos habéis sido condenados por Dios a la peste negra). Cada uno de los dos personajes principales representa una postura muy diferente a la hora de enfrentarse al fin de la vida. Juan, el escudero, se ríe de la muerte y no teme al destino. Juan: Hubieras gozado más de la vida despreocupándote de la eternidad. Antonio, que sabe que la muerte le persigue, se resiste y se niega a aceptar que después de la vida no hay nada. Podría entenderse a Antonio como un alter ego del propio Bergman y a Juan como una figura que le recrimina a éste sus irracionales creencias religiosas. Otro importante contraste, en cuanto al tono lúgubre y tenebroso que predomina en el largometraje, es el de las alegres escenas con los juglares María, José y su hijo (posible referencia bíblica). Son los únicos momentos de vida en una historia sobre la muerte. José también puede ver más allá de lo terrenal, como Antonio, y a través de su visión se nos muestra la Danza de la Muerte, plasmada en el plano final, reflejo de las pinturas góticas de las iglesias suecas que Ingmar Bergman visitaba en compañía de su padre (pastor luterano) cuando era niño y que le sirvieron de inspiración para realizar una de sus más personales y reconocidas obras.

 

La Danza de la Muerte

 

 

Esta semana os recomiendo que escuchéis Vivo sin vivir en mí, poema de Sta. Teresa de Jesús, interpretado por el cantautor Amancio Prada.

 

Cada uno de nosotros perdurará en el recuerdo, pero siempre en relación a la grandeza de su expectativa: uno alcanzará la grandeza porque esperó lo posible y otro porque esperó lo eterno, pero quien esperó lo imposible, ese es el más grande de todos. Todos perduraremos en el recuerdo, pero cada uno será grande en relación a aquello con que batalló. Y aquel que batalló con el mundo fue grande porque venció al mundo, y el que batalló consigo mismo fue grande porque se venció a sí mismo, pero quien batalló con Dios fue el más grande de todos. […] Humano es lamentarse, humano es llorar con quien llora, pero creer es más grande y contemplar al creyente es más exaltante (Temor y temblor, de Sören Kierkegaard).

10 pensamientos sobre “NEGATIVO GANADOR: El existencialismo en el cine”

  1. Excelente, como siempre. Me transmites tu pasión por el cine y eres una guía para mi. Ya somos muchos los que te seguimos.
    Felicidades Duarte!!!

  2. Joder, Duarte! A mestura de ingredientes é inmellorable: Kierkegaard-Bergman-TOVAR-Santa Teresa-O libro do Apocalipse-A peste negra-O Séptimo selo. E a estación do ano para este artigo, tan atinado, non podía ser outra distinta do outono. Mellor imposible!

  3. La verdad es que este es un tipo de cine que no resulta fácil de entender y que necesita explicaciones claras y bien argumentadas como las de Duarte. Gracias!

  4. Que peliculón ! ví esta película varias veces , esa partida de ajedrez, esa playa , la magistral interpretación de Von Sydow , su mirada , te mantiene atento, inmóvil hasta el final. Creo que debo verla otra vez. Tus comentarios me invitan a ello.

  5. Verdadera reflexión sobre la muerte, a la que algunos temen y otros por el
    contrario se ríen de ella.
    Me encantan tus artículos y tus recomendaciones musicales y filmográficas.

  6. Tomarei a frase”Hubieras gozado mas de la vida despreocupandot fe la eternidad” como norma
    E procurarei ver as pelis que indicas coas ideas que apuntas. Un abrazo

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