Crítica de “Straight Outta Compton”

Cuando el “Sueño Americano” ocurre en la vida real

 

A mediados de los 80, en Compton, California, se vivía una situación precaria donde los ruidos de disparos, los gánsteres, el racismo y la droga en las calles estaban a la orden del día.

 

En medio de todo este embrollo, un grupo de jóvenes formado por Dr. Dre (Corey Hawkins), Ice Cube (O’Shea Jackson Jr.), Easy-E (Jason Mitchell), MC Ren (Aldis Hodge) y Dj Yella (Neil Brown, Jr.) con sueños aparentemente inalcanzables en su situación, decidieron crear un grupo de música Rap llamado N.W.A (Niggaz Wit Attitudes). A través de sus letras, los chicos de Compton empezaron a expresar la discriminación y las injusticias sociales que veían y sucedían a su alrededor sin tapujo alguno.

 

Los miembros de N.W.A en el filme.

 

 

Straight Outta Compton es un biópic que nos narra de una manera bastante selectiva (ya que Dre y Cube forman parte del equipo de producción) los acontecimientos que vivieron estos muchachos, en especial Dr. Dre, Easy-E y Ice Cube, antes, durante y después de la gloria de N.W.A.

 

Mucho se ha hablado sobre el éxito totalmente inesperado en los Estados Unidos llegando a cosechar la increíble cifra de 200 millones de dólares y con unas expectativas de tan solo 40. Sin duda alguna, se debe al tema que trata y de la manera en que se trata. F. Gary Gray conocía al grupo, había dirigido videoclips de alguno de los artistas en solitario y esa experiencia anterior se nota sobre todo en los momentos musicales.


Gray nos muestra la crudeza de la sociedad suburbial en la que los miembros de N.W.A vivieron en los 80, con escenas de brutalidad policial y violencia racial que, por desgracia, podrían asociarse a los altercados sufridos recientemente en Estados Unidos. Aún así, Gary podría haber sido más gráfico tanto en la obscenidad de las fiestas del grupo como en las escenas de violencia.

 

Manifestación contra la policía en el filme

 

Straight Outta Compton es un filme excelente que deja de lado el biópic clásico y en el que Gary integra la música de N.W.A de manera que la hace parte de narración y la utiliza como motor de la historia. Aunque el ritmo es bastante lento, el filme es capaz de mantenerte pegado a la pantalla durante las casi dos horas y media, incluso a todo aquel ajeno a este estilo de música y sin ningún conocimiento previo de estos sucesos, ya que te mantiene constantemente con la intriga de saber qué les va a pasar a cada uno de estos personajes. Esto se convierte en el arma más poderosa de F. Gary Gray, puesto que al contrario de la mayoría de filmes musicales, no hay un protagonista claro y nos explica la historia de un conjunto.

 

Gary hace un “popurrí” perfecto de géneros pasando por la denuncia social y el thriller, haciendo así de Straight Outta Compton uno de los mejores filmes de su director y de este año 2015.

 

Sergi Rubio

 

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