NEGATIVO GANADOR: De Ulises a Superman

EDIPO, CAMINANTE DE LOS CIELOS (Parte I)

 

 

El Viaje del Héroe en una galaxia muy, muy lejana

(Star Wars: Episodio IV – Una Nueva Esperanza)

 

 

“Quiero ir contigo a Alderaan. Ya nada me liga a este lugar. Quiero aprender los caminos de la Fuerza y ser un Jedi como mi padre.” (Luke Skywalker a su mentor Ben Kenobi, antes de iniciarse en la aventura)

 

 

Hace mucho, mucho tiempo… las civilizaciones del mundo han tratado de aleccionar a su gente con historias sobre la moralidad, la trascendencia de nuestros actos; la eterna lucha entre el bien y el mal que, a fin de cuentas, se encuentra materializada de distintas formas y según distintas situaciones. Las historias que los sabios relataban (y que han perdurado hasta hoy) tenían como punto central un héroe que, al traspasar el umbral que se encuentra entre el mundo real y el mundo fantástico o mágico, descubre su potencial divino para, finalmente, enfrentarse a su propio destino.

Recién salido de la Universidad de Cine, George Lucas (Modesto, California, 1944) se interesó en la mitología, la filosofía, la religión y el folklore para realizar la que podría ser su “Gran Epopeya Espacial”. Tras dos películas en su haber y con tan solo 33 años, el joven director californiano, contra todo pronóstico (debido a los diferentes niveles de presión a los que fue sometido por la industria), conseguiría la fama y renombre con un cuento moderno en el que podemos distinguir un abanico inmenso de personajes arquetípicos. “Star Wars” (George Lucas, 1977) se convirtió desde su estreno en un fenómeno cultural sin precedentes, y gran parte de ese éxito reside en las innumerables referencias, tanto mitológicas como de otras películas (de géneros tan diversos como aventuras, western, bélico…) que en ella se encuentran.

 

Poster original de “Star Wars”

 

Para desarrollar la historia y los personajes, Lucas estudió a fondo la obra de Joseph Campbell, entre la que cabe destacar la Biblia del Monomito: “El Héroe de las Mil Caras”. El joven director californiano plasmó casi literalmente todo aquello en lo que Campbell trabajó, trasladando las ideas sobre los personajes arquetípicos de las leyendas y del camino del héroe en sus diversas etapas. Sin embargo, en lo que más hizo hincapié Lucas cuando desarrolló el argumento era la lucha entre el bien y el mal, con una Alianza Rebelde defensora de la libertad y la justicia que lucha sin descanso contra el malvado Imperio Galáctico liderado por el siniestro Emperador Palpatine y su secuaz en la causa Darth Vader.

 

George Lucas, la mente detrás de Star Wars

 

La película arranca con la odisea de dos androides (un androide de protocolo con reminiscencias a un mayordomo inglés llamado C-3PO y un robot mecánico bastante brabucón y con un vocabulario basado en sonidos de computadora llamado R2-D2), que tratan de salir de un carguero rebelde asaltado por tropas imperiales. Sin embargo, antes de escapar, una misteriosa princesa rebelde introducirá en R2 unos planos secretos de una estación espacial imperial y un mensaje de auxilio para un tal Obi-Wan Kenobi. Esa mujer ataviada de blanco es la Princesa Leia, que, después de encargar al androide su misión, será apresada por el Imperio y llevada como prisionera ante Darth Vader.

 

La Princesa Leia le otorga una gran responsabilidad a su mensajero mecánico R2-D2

 

Una vez han escapado del carguero en una capsula de salvamento, los androides aparecerán en el desierto del planeta Tatooine, donde serán capturados por chatarreros Jawa y que, por azar del destino, serán vendidos a los Lars, una familia de granjeros de humedad que viven en pleno desierto con su sobrino huérfano, Luke Skywalker.

Al igual que ocurre con los héroes de la mitología, Luke vive hastiado de la monotonía del hogar. Su mayor deseo se reduce a salir de la granja de sus tíos y apuntarse en la academia como han hecho todos sus amigos ya emancipados. Sin embargo, su responsabilidad para con la granja se ha alargado más tiempo de lo acordado con sus tíos y eso hace que Luke pierda toda esperanza de salir del planeta en busca de aventuras.

 

Luke Skywalker, un joven granjero desconocedor de las aventuras que le esperan

 

No obstante, la aparición de los androides, especialmente la de R2, será un hecho que actuará como el heraldo de la historia (o la llamada a la aventura), ya que Luke descubrirá por accidente parte del mensaje en R2 de la Princesa Leia pidiendo auxilio a Obi-Wan Kenobi. En ese momento, Luke cree que podría tratarse de Ben Kenobi, un ermitaño de las dunas que podría ser fácilmente el dueño legítimo del androide. Al caer la noche, Luke cae en la cuenta de que R2 ha escapado para buscar a Kenobi y, junto con C-3PO, lo encuentran en medio del desierto. Sin embargo, una vez recuperan a R2, los tres son asaltados por bandidos Tusken, los cuales dejarán inconsciente a Luke (estos son los primeros guardianes del umbral que hacen caer al héroe, ya que este todavía carece de experiencia y poder), pero que huirán despavoridos en pleno saqueo de una figura encapuchada que se acercará al joven y lo despertará.

 

Luke reconoce al despertar al viejo Ben Kenobi, que desvelará su verdadero nombre (Obi-Wan) y que los llevará a su refugio, donde hará saber que pertenecía, junto con el padre de Luke, a la Orden de los Jedi, extinguida por el antiguo discípulo de Ben, Darth Vader. En el refugio, Ben también le entregará a Luke el sable de luz de su padre (una suerte de espada similar a Excalibur de la Leyenda Artúrica y a la espada del héroe germano Sigfrido, el cual forjó de nuevo el arma de su padre para hacer frente al dragón).

 

Desde este momento, Kenobi se convierte automáticamente en el mentor de la historia y tratará de educar al joven Luke en las artes de una energía mística que rodea a los seres vivos y que es primordial para los Jedi llamada la Fuerza (algo cuyas referencias se encuentran en el misticismo de las religiones orientales).

Esta Fuerza mágica tiene en la saga un significado moral, ya que existe la posibilidad tanto de hacer el bien con ella como de hacer el mal y, por tanto, entrar en el denominado Lado Oscuro de la Fuerza.

 

Ben Kenobi le entrega el legado de su padre: su sable de luz

 

Una vez que R2 transmite el mensaje de la Princesa para que Obi-Wan entregue los planos secretos al planeta Alderaan, Ben le ofrecerá a Luke la oportunidad de ayudarle, pero el joven, pensando en sus responsabilidades en la granja, rechaza la llamada a la aventura. Este rechazo, sin embargo, dura hasta que Luke regresa a la granja precipitadamente y descubre que su hogar ha sido destruido y sus tíos asesinados por tropas imperiales, los cuales siguen el rastro de los androides y, por tanto, de los planos robados. A partir de este momento, Luke admitirá su destino y aceptará la llamada a la aventura para, de esta forma, llegar a ser un Jedi como lo fue su padre.

 

No obstante, nuestros héroes tendrán que enfrentarse a otro reto: buscar una nave que los lleve al planeta Alderaan. Por ello, Ben y Luke, junto con sus dos compañeros de fatigas, irán al puerto espacial de Mos Eisley, donde encontrarán en una cantina llena de personajes indeseables, típica del cine western, a nuestro otro héroe de la saga: un piloto fanfarrón e interesado, totalmente contrario a Luke y acosado por una deuda económica, llamado Han Solo. Mientras que Luke es un joven dirigido por el destino a una senda espiritual, Han, en su condición de contrabandista espacial, es un héroe escéptico, aparentemente con los pies en la tierra, que piensa siempre en su propio beneficio y nunca en el de sus semejantes. Este, junto a su peludo copiloto Chewbacca, acceden a llevar a Ben, a su aprendiz y a los dos androides en su nave: el “Halcón Milenario”, la nave más rápida de la galaxia y, tras un encontronazo con las tropas imperiales, este grupo de héroes dejará Tatooine e irán directos a Alderaan.

 

Han Solo y Chewbacca, los contrabandistas más intrépidos de la galaxia.

 

Por otro lado, la Princesa, en su clara condición de “dama en apuros”, es llevada a la estación espacial armada del Imperio, la Estrella de la Muerte, donde se la instigará a revelar el paradero de los planos robados. Al ver que la Princesa se resiste, Darth Vader y el comandante superior del Imperio, Moff Tarkin, ponen rumbo a Alderaan y obligan a la Princesa a contestar a riesgo de que destruyan su planeta natal. Finalmente, la Princesa accede a darles una ubicación y el Imperio, haciendo una demostración de fría maldad, destruye el planeta por acción de un disparo de la Estrella de la Muerte.

 

La Estrella de la Muerte llegando a Alderaan.

 

Cuando el Halcón llega a la localización de Alderaan, descubren que ha sido destruido y, acto seguido, son atraídos por un rayo tractor a la Estrella de la Muerte. Aquí podemos ver una bajada a los infiernos en toda regla, ya que una vez aterriza la nave en el hangar, los héroes tratarán de infiltrarse en la estación enemiga, disfrazándose de guardias del Imperio para así acceder a los ordenadores centrales y liberar la nave del rayo tractor. Sin embargo, al notar la presencia de su antiguo discípulo desviado (Vader), Ben decide ir solo a desconectar el campo de tracción. Mientras tanto, los androides descubren que la Princesa está cautiva en la estación y Luke decide ir a rescatarla, decisión a la que Han se niega rotundamente pero que, tras la promesa de una gran recompensa económica por el rescate, accede a ir con Luke y Chewbacca a la sala de celdas.

 

Otro rasgo característico de algunas leyendas mitológicas es la aparición del laberinto. Como Teseo y el Minotauro, los héroes van avanzando a través del laberinto para hacer frente al mayor de los obstáculos. Luke y Han rescatan a la Princesa Leia de la celda infiltrados como guardias pero, al no tener un plan de escape claro, se ven envueltos en diversos peligros como aparecer en una trituradora de basura o enfrentarse a diferentes fracciones del ejército imperial.

 

Luke, Leia y Han Solo, juntos tratando de escapar de las entrañas de la Estrella de la Muerte.

 

Ahora, el objetivo es salir del laberinto de pasillos de la Estrella de la Muerte y regresar a la nave, mientras que Ben, que acaba de sortear a los guardias y ha desactivado el rayo tractor, se encuentra con Darth Vader y empieza un duelo mentor/aprendiz que acabará con la muerte, ante los ojos de Luke, de su maestro. Sin embargo, Ben Kenobi consigue al morir trascender del mundo material y ser parte de la Fuerza, aconsejando, a partir de ahora en forma de voz de la consciencia, a Luke allá donde vaya. Esta aparición esporádica tras el fallecimiento de Ben Kenobi bebe de las tradiciones religiosas en las que el alma trasciende de los cuerpos una vez muertos pero que, no obstante, el alma sigue viva en otro plano.

 

Kenobi contra Vader, maestro contra discípulo.

 

Una vez salen de la Estrella de la Muerte a bordo del Halcón Milenario, nuestros héroes entregan los planos de la estación espacial imperial en una base rebelde en la cuarta luna del planeta Yavin. Habiendo visto cuales son los puntos débiles de la Estrella de la Muerte, los rebeldes, junto con Luke, empiezan a preparar los cazas para la ofensiva contra la estación, mientras que, por otro lado, Han decide irse, ya que sus intereses no encajan cuando ya ha conseguido su recompensa por salvar a la Princesa. Sin embargo, la Estrella de la Muerte, que ha seguido al Halcón Milenario hasta la base rebelde, se prepara para poder destruir el planeta.

 

Los cazas rebeldes aproximándose a la Estrella de la Muerte.

 

El enfrentamiento de los cazas rebeldes contra la Estrella de la Muerte recuerda al enfrentamiento de David contra Goliat; son inferiores en número y en tamaño a su adversario. Poco a poco, quedan menos rebeldes en combate y Darth Vader, junto con una escolta de cazas, entra en acción. Por otro lado, Luke, como Jonás en el vientre de la ballena, se adentra en el conducto que da a parar al punto débil de la estación, mientras él y sus compañeros son perseguidos por Vader. La situación se vuelve desesperada, pero Luke escucha la voz de su antiguo maestro Ben Kenobi para que use la Fuerza. Después de esto, Luke desconecta la computadora, trata de esquivar a Vader y se dirige directo a su objetivo cuando, de repente, aparece un redimido Han Solo a bordo del Halcón Milenario que ayuda a Luke destruyendo la escolta de Vader y desviando a este fuera del campo de batalla.

 

Finalmente, en un acto de extrema voluntad espiritual muy característica de los héroes clásicos, Luke consigue destruir la Estrella de la Muerte y junto con Han y Chewbacca, regresan a la base, donde serán condecorados por la Princesa Leia y considerados héroes invictos de la Alianza Rebelde y una nueva esperanza para mantener el orden en la galaxia.

 

Al final, los héroes son condecorados.

 

El bien y el mal, la Fuerza mística, el valor oculto en las personas más corrientes, la predestinación a la grandeza… Todo esto se encuentra en esta inigualable película, donde George Lucas, a modo casi de tesis doctoral, pretendió demostrar que las teorías sobre la conexión psicológica de los mitos de su mentor Joseph Campbell (el cual llegó a decir que, sin lugar a dudas, su mejor alumno fue Lucas) era verdadera. “Star Wars” es un cuento de hadas donde los héroes consiguen lo que se proponen por medio de su voluntad y su capacidad para usar los poderes que les han sido otorgados por una fuerza mayor.

 

Sin embargo, pronto las dudas sobre cuál debe ser el destino de Luke Skywalker aparecerán y las raíces de éste tendrán un papel crucial en su desenlace, convirtiéndose así en una rara versión galáctica de Edipo. La aventura no acaba aquí…

 

Y sus desventuras no han hecho más que empezar…

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