NEGATIVO GANADOR PRESENTA: DOPPELGÄNGER

Doppelgänger

 

 

“No era raro que viese la misma película cinco o seis veces en el mismo mes sin ser capaz luego de contar correctamente su argumento, porque, en un instante preciso, una música que subía de volumen, una persecución en la noche, el llanto de una actriz, me emborrachaban, me arrebataban y me arrastraban más allá de la película” – François Truffaut, Las películas de mi vida.

 

 

Carlos Villafaina: Tiene 24 años. Estudió Criminología y se graduó en la Universidad Autónoma. Fue durante el grado cuando descubrió que lo que realmente quería era hacer cine. Tras graduarse, solicitó las pruebas de acceso en ESCAC, con la intención de aprender a contar historias.

 

David Tejedor: Tiene 26 años,antes de conocer el fetichismo sobre la mercancía iba para publicista y en algún momento tropezó con la sociología. En el fondo, dirá, él siempre supo que el cine era lo suyo pero sabía que un buen clímax requería paciencia. Ha venido a este mundo a ser ecléctico, devorar cine y a ratos, hablar de política.

 

 

Ambos nos conocimos en la escuela de cine. Movidos, en cierta manera, por la esperanza de no equivocarnos de nuevo, buscábamos un nuevo inicio alejado de aquella Sociología y aquella Criminología que no terminaron de hacer huella en nosotros. Aferrados a la idea de perseguir un sueño, ante la imposibilidad de vislumbrar un futuro inmediato tras las respectivas carreras, nos aventuramos a iniciar los estudios cinematográficos.

 

Fue entonces cuando descubrimos ciertos puntos en común. La edad y una anterior carrera fueron los primeros. A los que siguieron una incapacidad de enumerar una lista de películas esenciales, lista que variaba cada vez que la intentábamos realizar, junto con una actitud curiosa hacia el cine. Una necesidad de ver y conocer, sin prejuicios, que proyectaba una inherente urgencia de encontrar conexiones entre distintas películas, entre distintos directores, géneros, estéticas, temáticas y mensajes.

 

Pero sobretodo descubrimos nuestra necesidad de hablar de cine.

 

Surgió, entonces, la razón de la existencia de esta sección. ¿Que pretendemos? Quizás sea simplemente poder trasladar y ampliar nuestra forma de hablar de cine a otro medio. La posibilidad de que nuestro discurso conjunto sea compartido, quizás nos sirva para dar a conocer otros cines o para conocer nuevos.

 

Partiendo de una premisa, más o menos concreta, propuesta al final de cada artículo, cada uno de nosotros propondrá un fotograma y a partir de ahí estableceremos un diálogo entre dos visiones de la relación que hay entre ellos. Dos personas, dos voces, dos fotogramas a partir de una misma premisa que actúe como catalizador o iniciador de nuestra búsqueda, sin llegar nunca a limitarnos. Permitiéndonos crear así un único discurso. Con diferencias, con contradicciones y puntos de encuentro, pero que nazca de los mismos principios y termine llevándonos a otros. A veces estaremos de acuerdo y otras no, lo importante será ver hacia dónde nos dirige nuestro diálogo y que nuevas relaciones somos capaces de establecer. Queremos ofrecer reflexiones meditadas y otras precipitadas, reflexiones superficiales y otras profundas, qué dirán mucho más de nosotros de lo que nos atrevemos a reconocer.

 

Pretendemos ser capaces de crear un discurso común en torno a la relación de las imágenes, que sea de lectura amena y que al mismo tiempo permita al lector más interesado poder diferenciar las dos voces que habrá en él, para ir observando la evolución del diálogo y en cierta manera, ser capaces de trasladar a un medio escrito aquello que es tan natural cuando dos personas hablan de cine. Queremos invitar al lector a ser partícipe, a proponer premisas y a compartir reflexiones. En el fondo, lo que buscamos es encender en cualquiera aquella pequeña chispa que prendió en nosotros hace años y que nos hace vagar por esta constelación llamada séptimo arte. Tan sólo queremos que quien nos lea pueda disfrutar leyendo y reflexionando sobre cine y su unidad mínima: el fotograma.

 

Las primeras premisas serán introducidas por nosotros pero esperamos que en un futuro próximo sean nuestros lectores los que prendan la mecha y nos inviten a buscar e indagar en aquel cine que conocemos y aquel al que hasta ahora no nos habíamos acercado.Sin ellos esto no tiene sentido así que esperemos que nos reten, que nos pongan en un compromiso y nos obliguen a ir hasta allí donde nunca hemos llegado.

 

Sirva este artículo para presentarnos a nosotros y a la sección, esperamos que disfrutéis de ella del mismo modo que disfrutamos nosotros.Y esperamos que sirva, sobre todo, para no dejar de hablar nunca de cine.

 

 

Próxima entrada:

  • Primera Premisa: De hombres y reflejos

 

 

David Tejedor y Carlos Villafaina.

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