CRÍTICA DE “EXIT THROUGH THE GIFT SHOP”

El Arte urbano. El arte moderno. La industrialización, el fraude y la reflexión Nietzscheana a través del documental.

 

Aprovechando la esperada edición en Blu Ray (el documental es del 2010, nominado al Oscar en la categoría de mejor documental) a cargo de Avalon de un Documental que podemos casi considerar de culto (lo que ha determinado la realización de esta esperada edición), aprovecho para realizar una crítica/ reflexión sobre ella (Aviso de “Spoilers”- Si no la has visto, ¡ya estás tardando!)

 

Exit Through the Gift Shop (2010, dirigida por el artista anónimo Banksy) es un documental complejo de analizar, su promoción, sipnosis y distribución por los festivales se centró en tratar el documental como un film sobre el arte urbano y la figura representante por antonomasia de este movimiento: Banksy.

 

Exit Through the Gift Shop

 

 

Sin embargo la realidad del documental es bien distinta. El documental divaga argumentalmente durante gran parte del metraje:

 

Thierry Guetta es un un francés que vive en Los Ángeles y cuya única obsesión es grabarlo todo con su cámara de vídeo. Poco a poco se va introduciendo en el mundo del arte urbano y llega a conocer a Bansky, el artista urbano más famoso de la historia.

 

A través de una serie de favores Thierry consigue realizar una exposición de arte urbano en una de las galerías más prestigiosas de Los Ángeles. Mediante un método basado en la copia, la modificación de obras existentes y la realización de la mayoría de trabajo por sus empleados, la exposición abre sus puertas al público siendo un rotundo éxito, consiguiendo un enorme beneficio económico, reconocimiento artístico por grandes profesionales y contratos a posteriori que elevan a Mr. Brainwash a la categoría de artista de éxito.

 

Bajo este aparente argumento confuso, Exith Throught the Gift Shop encierra una reflexión y mensaje claro como documental en sí.

 

Primero centrándonos en el título del documental: Exit throught the Gift Shop (Salida por la tienda de regalos), frase que encontramos en museos y que resume la industrialización y comercialización del arte durante los últimos años. El título del film ya nos delata la intencionalidad y temática de este, poniendo de manifiesto su espíritu crítico y reivindicativo. Sin embargo el documental no reflexiona sobre este tema exponiéndose directamente y reflexionando verbalmente sobre el tema, no muestra una opinión sino que muestra la situación que quiere denunciar mediante un ejemplo práctico, un experimento para después observar el comportamiento de la sociedad a raíz de este.

 

Y este hecho no es nada más y nada menos que la irrupción de Thierry/Mr. Brainwash en el mundo del arte (Nótese la intencionalidad del nombre: Mr Lavado de Cerebro que se integra totalmente en el mensaje que quiere dejar el film). Un hombre sin experiencia en el mundo del arte que monta una exposición de una calidad ínfima, basándose en la copia, el plagio y la acción de trabajadores subyugados a la voluntad de un artista ególatra que ha perdido el rumbo.

 

El experimento es un éxito, la masa se abalanza a la exposición y queda prendada como un rebaño sin una opinión propia, dejándose llevar por la moda y comprando sin miramientos obras que no tienen valor por cantidades exorbitadas de dinero (Nótese otra vez la sospechosa adecuación del personaje de Thierry al documental, pasando de vender ropa que encuentra en la basura por precios disparatados en su tienda a Obras de poca calidad por precios elevadísimos analogía clara y sospechosa del mundo del arte)

 

Las sospechas sobre si el documental es falso o no solo afectan a si la situación ha sido provocado o no por el director, ya que ha desnudado totalmente a una sociedad cegada ya sea por un hecho preparado o no.

 

Es en este momento, (cuando la película acaba) cuando las preguntas bombardean la cabeza del espectador siendo una la más importante ¿Cuándo estoy siendo víctima de un fraude y cuándo no?

 

Y para ello que mejor que indagar en un exponente del documental Fraude (Orson Welles, 1973) (¡Ojo! “Spoilers”) ya que ambas películas tienen un tratamiento y planteamiento similar:

 

Ambas hablan sobre la subjetividad y cuestionan si realmente se puede determinar aquello que es bueno o malo en el arte.

 

Ambas dirigidas por figuras eminentes y públicas en modalidades diversas del arte (Arte urbano en el caso de Bansky y el cine y el teatro en el caso de Welles) siendo estas dos figuras eminentes catalizadores del relato del documental y aparentes centros de atención para luego versar sobre personajes que oscilan entre lo carismático y lo desagradable (Elmyr en el caso de Fraude y Thierry en el caso de Exit Throught the Gift Shop)

 

Sin embargo los dos documentales convergen y difieren al mismo tiempo en un mismo punto:

 

La relación con el espectador: la “lección” y engaño que realizan.

 

Los dos documentales sitúan durante gran parte del metraje al espectador en una posición de seguridad, de confort. Fraude mediante el tratamiento directo con el célebre “Durante la próxima hora no les voy a engañar” y el tratamiento casi cómico y surrealista que realiza sobre diversas situaciones. Exit Throught the Gift Shop en cambio utiliza la información que recibe el espectador y que “el rebaño” no recibe (sabemos que Thierry es un fraude y que no es un artista)

 

Exit Through the Gift Shop

 

Mediante estos dos métodos el espectador visualiza cómodo y seguro fraude tras fraude, se siente imperturbable y observa con superioridad como otra gente es engañada mientras piensa que a él no se le puede timar, en ese momento es cuando aparece el giro en los dos documentales y el principio en el que se basan: Crear una falsa seguridad para luego derrumbarla y hacer sentir al espectador parte de la masa que anteriormente miraba con superioridad.

 

En el caso de Fraude la estratagema es directa, mediante el “contrato” que se establece al principio resultando ser un timo, el espectador queda en evidencia, siendo víctima de un fraude por el artífice de este y creyéndose una historia falsa.

 

En cambio en Exit Throught the Gift Shop este hecho es más sutil y recae en el interior y la reflexión del espectador, que al final del documental queda desorientado planteándose diversas cuestiones que (aventurándome otra vez en este aspecto, todo hay que decirlo) nos pueden remitir al pensamiento Nietszcheano:¿Formo parte de “el rebaño” y comprometo mi opinión artística a la de otros? ¿Cómo puedo saber que es bueno y que es malo, de quien o de qué me puedo fiar? ¿He sido víctima de un fraude con el documental, me he creído un documental totalmente falso?

 

Estas cuestiones incluso se pueden extrapolar al propio documental y al propio director/ artista ¿Cómo puedo saber si este documental es bueno o malo si estaré influenciado por factores sociales y opiniones externas? ¿Igual que su discurso como puedo saber que el arte de un supuesto artista como es Banksy es bueno y válido? ¿Qué da validez a la hora de calificar el arte de Banksy como bueno y el de Thierry como malo?

 

A lo que remite el documental finalmente no es si la película o la historia que cuenta es un engaño, sino si la sociedad en la que vivimos es realmente, una farsa.

 

Daniel Belenguer Guerrero

 

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