CRÍTICA DE “IT FOLLOWS”

En una preocupante temporada de sequía y falta de originalidad en el género del terror, lleno de remakes, refritos y reciclaje de ideas explotadas hasta la náusea aparecen de vez en cuando pequeños destellos de lucidez y talento, pequeños palpitos que indican que el género sigue vivo. Sin embargo, esta euforia producida por encontrar un producto decente dentro de un género en horas bajas tiende a hacernos sobrevalorar, a perdonar errores, y a elevar este tipo de películas a la categoría de grandes obras.

 

¿Será este el caso de It Follows que ha conquistado al público y a la crítica de medio mundo?

 

 

 

Dirigida por el casi novel David Robert Michell, It Follows nos cuenta de la historia de Jay (Maika Monroe) que tras mantener relaciones durante una cita comenzará a experimentar un conjunto de experiencias paranormales en que un ente la perseguirá sin descanso.

 

Poco más se podría decir del argumento del film sin destrozar el aura de misterio que envuelve a la cinta y que se va deshilachando poco a poco a medida que el metraje avanza, ya que ese es el verdadero encanto de la película. A diferencia de la tendencia actual de los films de terror de destinar su atractivo a lo explícito y al sobresalto fácil; It follows opta por sumergirse en lo sutil, recrearse en la creación del ambiente y en el miedo a lo desconocido, en el tempo lento y en aquello que se acerca lentamente y parece que nunca va a llegar potenciado en gran parte por una premisa inicial genial, bien planteada, asentando sus propias normas y guiando la narración a la perfección.

 

Y es que la magistral secuencia inicial ya nos da testimonio de lo que vamos a ver durante sus cien minutos de metraje, experimentar la inquietud (que no el terror) ante lo que no se ve, la recuperación del terror psicológico y la vuelta de las técnicas para aterrorizarnos utilizadas durante los 80 y los 90, época dorada del cine del terror siendo muestra de ello la genial banda sonora compuesta por Disasterpeace con reminiscencias a la música de la época.

 

 

Sin embargo It follows no se limita a ser una reminiscencia y una recuperación integra de una época más feliz que la actual para el género del terror, sino que toma rumbos y decisiones, con rasgos propios muy acertados (fotografía, dirección artística, actuaciones) y otras totalmente desacertadas sobre todo en lo referente a lo argumental en gran parte durante su segunda mitad en que parece que la película divaga sin definirse totalmente tanto en su mensaje (aún nadie sabe si la película es una crítica a la promiscuidad o no) y en su tono durante el tramo final que pone en cuestión lo que hemos visto hasta entonces (el tramo final parece extraído de las películas de las que en teoría It follows se desencamina)

 

Sin embargo la sensación que se nos queda al encenderse las luces de la sala es que hemos asistido a algo distinto, a un soplo de aire fresco y a la vez un salto al vacío que ha acabado en buen puerto pese a desencaminarse en algunos aspectos sobre todo al final del film, pero como he dicho al principio, se lo podemos perdonar, por recuperar un género y un estilo de ejercer el terror que injustamente se está perdiendo y además hacerlo más que correctamente.

 

Daniel Belenguer Guerrero

 

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