CRÍTICA DE “EL MAESTRO DEL AGUA”

 

El maestro del agua (“The Water Diviner”) parte de una historia que nos recuerda a antiguas películas con tramas de viajes exóticos, romances aparentemente imposibles y recuerdos que revivir.

 

Joshua Connor un buscador de agua del desierto Australiano, interpretado por Russell Crowe, perdió a sus tres hijos en la guerra de Gallipoli hace cuatro años. Destrozado por este hecho, decide viajar hasta Turquía para encontrar a sus hijos desaparecidos. En el transcurso de su viaje se encontrará con aventuras y algún que otro contratiempo que harán que Joshua Connor conozca una cultura completamente diferente a la suya y nos mostrará como de dura puede llegar a ser tanto la guerra como lo que llega después de ésta.

 

 

La película contiene algunos saltos narrativos que no acaban de conectar con el espectador y aunque el montaje se hace llevadero, algunos momentos parecen estar algo desubicados. Por otra parte, aclarar que pese a estos saltos, la historia sí que resulta fácil de interiorizar en nuestros corazones e incluso capaz de humedecer nuestros ojos.

 

Russell Crowe no alcanza quizás su máximo esplendor en el apartado de interpretación, pero los momentos donde da aparición Olga Kurylenko se complementan a la perfección y se produce la magia del cine.

 

En el apartado más técnico, tenemos una dirección de fotografía a cargo de Andrew Lasnie basada en lo colorido, lo exótico y la muestra de un paisaje árido pero cargado de saturación que lo hace sumamente bello. Turquía aparece llena de color y refleja sus ciudades a través de la cultura y fantásticos espacios arquitectónicos que te adentran de lleno en el viaje de nuestro protagonista. Para mí, el apartado fotográfico es lo más destacable de la película.

 

Las escenas donde aparecen las batallas están bastante logradas y transmiten fuertes sensaciones.

 

 

Por último, contamos con una banda sonora realizada por David Hirschfelder que llena de magia y amabilidad muchos momentos de la película que quizás sin ella serían desconcertantes.

 

“El maestro del agua” quizás no es esa película que todos esperamos alabar, pero su historia nos muestra como pocos filmes lo importante que es el transcurso de una guerra y aún más cuando esta ya ha acabado.

 

Russell Crowe nos prepara una sencilla historia sobre la unión familiar, las batallas, una cultura diferente y un viaje por el recuerdo y para recordar.

 

Joan Martínez Urango

 

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