ENTREVISTA CON EL EQUIPO DE “VICTOR XX”

Victor XX, cortometraje dirigido por Ian Garrido y producido por ESCAC Films, ha sido seleccionado en la Cinéfondation del Festival de Cannes. Se trata del primer trabajo de una escuela de cine española programado en dicha sección.

 

Le pedimos a buena parte del equipo creativo del film que nos hablara de la experiencia creativa y de las sensaciones ante semejante hito, y antes de que embarcaran rumbo a Cannes reunimos para una charla a Ian Garrido, direct_r y guionist_, a Ariadna Terribas, productora, a Sandra Formatger, directora de fotografía, a Laia Pallarès, directora de arte, a Cora Delgado, diseñadora de sonido, y a la montadora, Mireia Sánchez.

 

 

poster de Victor XX

 

La primera pregunta es para todo el equipo. ¿Qué valores del film creéis que lo han llevado a ser seleccionado en Cannes?

 

Ian Garrido: Creo que habrá varios factores, no puede haber solo una cosa. Evidentemente, el buen trabajo que se ha hecho en todos los departamentos (arte, sonido, fotografía, montaje, producción…) ha sido uno. También la historia, claro, aquello de lo que trata; así como el casting, ya que Alba Martínez transmite mucho solo con la mirada y los primeros planos, lo cual ayuda mucho a la narración. Y el lugar donde está rodada, el paisaje, pues el contexto donde se desarrolla la historia que es muy especial.

 

Ariadna Terribas: Todo el equipo había trabajado conjuntamente antes, y nos entendíamos hasta ese punto en el que no necesitas expresarte con palabras. Por ejemplo, a nivel de foto Sandra ya sabe el que tiene en mente Ian. Esto crea una sensibilidad y una atmósfera especial que se refleja en el resultado final del corto.

 

Ian: Sí, al final acabas formando una gran familia.

 

Sandra Formatger: Creo que también es porque nos dedicamos al proyecto sin muchas expectativas, intentando hacerlo lo mejor posible y de forma muy humilde, sin grandes aspiraciones. Eso sí, dándolo todo, encontrando mil problemas que aprendimos a solucionar.

 

Según explicáis en vuestra página de Verkami, se trata de “una historia autorreferencial y que nace de la necesidad de explicar, desde un punto de vista muy personal, un tema poco tratado. Una historia realizada por y para personas que no encajan dentro del sistema binario de género hombre y mujer.” Ian, explícanos cómo has podido compartir esta necesidad con todo un equipo, y cómo ha sido recibido el producto final por tu entorno más íntimo y por el público, o las posibles críticas que hayas recibido, ya sean positivas o negativas.

 

Ian: He trabajado con este equipo casi tres años. Ellas me conocieron llamándome de otra forma, y han vivido conmigo todo este período de transición. Nunca hemos hablado sobre ello porque simplemente lo aceptaron, y me siguieron en mis locuras cinematográficas gracias a esa complicidad.

 

Hasta ahora hemos hecho muy pocas proyecciones, y quienes lo han visto son personas relacionadas con el proyecto o que sabían perfectamente de qué iba. La única en que hubo gente que no me conocían ni a mí ni al proyecto fue la proyección que hizo la escuela para el estreno en Barcelona. Y la verdad es que fue increíblemente bonito. Gente que no tiene nada que ver con esto, que no conoce a nadie o que nunca se lo ha planteado, de repente te viene al final de la proyección y quiere darte un abrazo, o te dicen que sin ser transexuales, se han sentido identificados.

 

Víctor se graba a sí mismo con una cámara. Entonces me surgió la idea de que quizás fueras tú, Ian, el que te estabas grabando mediante VictorXX.

 

Ian: Sí, evidentemente es una forma de interpretarlo. Pero la cuestión del metacine no es algo consciente. Esa escena para mí es importante porque hizo que siguiera vinculado al proyecto en muchas etapas del guión en que yo no veía nada claro. Me parecía interesante que el personaje se grabase que de una forma totalmente inconsciente pero como forma de explorarse y conocerse a sí mismo, como creo que yo y más gente puede usar el cine como recurso de autoexploración.

 

VICTORXX_7

 

 

El personaje de Rahma también me sorprendió, por tratarse de una chica árabe, lesbiana y musulmana.

 

Ian: El personaje de Rahma tiene su propia historia, que en sí sería muy interesante de explicar.

 

Pero no le has dado mucho énfasis, sino que lo muestras como una parte de la realidad que retratas, sin darle más importancia que al resto. El film te dice que esto pasa aquí y ahora.

 

Ian: Exacto. Que es así en la vida real. Es y ya está. Luego, las conclusiones que se quieran sacar, la tesis y cómo se enfoque depende de cada uno. Pero la vida es mucho más sorprendente que la ficción.

 

Sandra: creo que una cosa buena del corto es no te intenta influenciar nunca a nivel dramático. Te muestra sólo lo que ocurre. No hay alguna escena altamente traumática.

 

Hablando ahora de cuestiones técnicas, tengo una pregunta para Laia (Dirección Artística). Os fuisteis a rodar lejos, a Almería, donde sólo Ian había estado. ¿Cómo te situaste y preparaste el rodaje a distancia?

 

Laia Pallarés: A través de la comunicación. Ian me explicó cómo era el ambiente y me lo mostró con fotografías y referentes de películas. A parte, con el Departamento de Fotografía bajamos dos fines de semana allí. Lo que más trabajo nos dio fue la casa, pues casi la hicimos de cero. Tenía que explicar a través de ella cómo es el personaje, su familia, su pasado…

 

Sandra: En parte fue bueno no haber estado nunca allí. Al no estar habituados al lugar, vemos cosas en las que los autóctonos ya no se fijan: detalles, cosas simples.

 

casavictor

 

La fotografía del corto me ha recordado a muchas películas marroquís, por el tono marronoso. ¿Lo planeaste desde el principio o llegaste allí y pensaste en que no encajaría ninguna otra foto que no fuera esa?

 

Sandra: Teníamos una película como referente, no me acuerdo del título, pero era árabe. En los exteriores sentías como un fogonazo, mientras que en los interiores todo estaba muy oscuro, al entrar la luz únicamente a través de una ventanita. Eso es lo que quise hacer: planos con luz más fuerte y el resto más en penumbra. Es una cosa que des del principio tenía clara.

 

Los colores también lo trabajamos previamente. Hay una dualidad entre los colores de la ciudad, más azules y neutros, y los del pueblo, más color a tierra.

 

paisatge

 

Pasando ahora al sonido, quería saber si os habíais planteado poner tantos sonidos de fondo o es resultado de la localización.

 

Cora Delgado: Yo no visité previamente las localizaciones, ni tenía referentes. Lo que hice fue grabar muchos sonidos del lugar, y solo usé algunos ‘foley’ para reforzarlos. No teníamos la intención de describir sonoramente el paisaje que la imagen ya te mostraba. Nos concentramos en reforzar las experiencias de los personajes y en explicar lo que arte y foto no podrían.

 

Ian: Lo que recuerdo de la etapa de mezclas es que cada vez que poníamos un sonido porque nos daba la sensación de que estaba muy vacío, lo acabábamos quitando porque no entraba. Creo que la imagen tenía ya mucha personalidad.

 

Cora: Lo que nos costó fueron las escenas de diálogo dentro de la habitación. Nos parecían aburridas solo con el diálogo. Así que decidimos que se escucharan más los pasos, los roces de la ropa, etc.

 

¿Os llevó mucho tiempo el montaje?

 

Mireia Sánchez: Fue más lento que en los cortos de primero, segundo y tercero de carrera, claro. El primer montaje duraba unos 30 minutos, y nunca me había enfrentado a tanto material.

 

Montábamos continuamente. Mientras ellos rodaban yo estaba montando lo del día anterior. Cuando se acabó el rodaje, ya prácticamente teníamos un bruto del corto.

 

Imagino que a nivel de producción la distancia supuso también un cierto inconveniente.

 

Ariadna Terribas: Fue una experiencia muy bestia, porque se producía desde Barcelona y se rodaba en Almería. Íbamos discutiendo sobre lo que el equipo quería exactamente, pero yo no sabía qué era lo que me podía encontrar allí o si necesitaríamos alquilar algo a última hora, y en Almería el material no lo tenías cerca sino que lo teníamos que ir a buscar a Barcelona o Madrid. Quiero destacar que el equipo de Almería estuvo muy bien, muy implicado y nos entendimos de maravilla. Teníamos todo un edificio en el que vivíamos juntos.

 

Era un proyecto más complejo de lo que habíamos hecho hasta el momento. Y nos encontramos con imprevistos. Por ejemplo, teníamos entendido que en Almería no llovía nunca, pero encontramos con tempestades eléctricas, y fue necesario retocar el plan de rodaje cada día.

 

Ian: Recuerdo que tuvimos los cinco primeros días de sol pleno, y los últimos días de lluvias y nubes. En ese momento hacía como 6 meses que no llovía en Almería, y nos tocó a nosotros.

 

Sandra: Y el final lo rodamos por los pelos.

 

Ian: En la última escena está granizando fuera.

 

Sandra: Tuvimos que cancelar el rodaje algún día por miedo a que un rayo nos estropeara el material.

 

Ariadna: En un pueblo cercano cayó un rayo en una casa y la quemó.

 

Sandra: En realidad, tuvimos suerte, porque el mal tiempo nos cogió cuando estábamos rodando interiores, mientras que para los exteriores hizo sol.

 

Decidistéis trabajar con actores no profesionales. ¿A qué dificultades os enfrentó eso?

 

Ian: Tuvimos todos los conflictos posibles. La única actriz profesional era Roser Tapias. Alba Martínez sí que quiere ser actriz y me alegra mucho; espero que este sea un buen inicio para su carrera. Shei (Rahma) es argelina y habla perfectamente árabe y castellano, y era una cosa que yo quería sí o sí en el personaje. Para la madre de Víctor hicimos cásting, pero para Shei no. Nos pasaron su contacto, la llamamos, se lo propusimos y afortunadamente aceptó, porque era muy difícil encontrar ese perfil.

 

Ahora vais al Festival de Cannes. ¿Qué esperáis de ello? ¿Y qué recorrido le veis al corto a partir de ahí?

 

Ariadna: Lo cierto es que no vamos a Cannes con ningún tipo de expectativas. Hemos visto tráilers que tienen muy buena pinta. Ir a Cannes ya es un premio.

 

Ian: Ahora mismo estamos viviendo el momento, disfrutando de todo esto. Intentando ser conscientes de que puede ser un sueño, pero que los sueños se acaban. Hemos hablado mucho sobre qué hacer con el corto. Ahora mismo queremos ir despacio, conocer a gente en Cannes, ver a otros estudiantes de otros países… Después nos vamos a París porque se proyecta en la Cinemateca Francesa entre el 28 y el 29.

 

Ariadna: A nivel de distribución hay un abanico tan amplio que es muy fácil ir por el camino equivocado. No queremos correr. Tenemos que acabar de hablarlo con la ESCAC.

 

Entrevista realizada por Hajar Boutjat

 

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