NEGATIVO GANADOR: Otro Cine Español

10.000 NOCHES EN NIGUNA PARTE

 

 

– Va a ser mi cumpleaños

–  ¿Cuando ?

–  Pronto

–  Lo que pasa es que aquí no contamos por años, contamos por noches, ¿sabes cuantas noches tienes?

–  Muchas

–  Ya… cuantos años tienes?

–  27!

–  27…eso deben ser como 10.000 noches.

 

 

Hace tiempo que me tope con la película de Ramon Salazar, fue hace un par de años ya, que estas vidas posibles del personaje de Andrés Gertrúdix me llevaron a algún lugar, a un recuerdo, a un momento de mi vida, a una ensoñación… Y hoy después de estos años, he vuelto, con estos personajes, a plantearme las que podrían haber sido mis vidas posibles si en algún momento de mi vida hubiese decidido coger otro camino.

 

Utilizando el montaje en paralelo como recurso, el director nos lleva de una vida a otra constantemente. El personaje de “El hijo”, al que el director ha decidido no darle nombre, en un momento de su vida se le plantea una situación en la que puede decidir, si quedarse en casa y tener que cuidar de su madre enferma, que al parecer lo único que le causa son problemas, o marcharse, escapar, a Paris, con su amiga de la infancia. El personaje de Andrés Gertrúdix toma las dos opciones, se queda en Madrid y se va a Paris.

 

 

A partir de su viaje a Paris se abren mas caminos, otras opciones, que tomara y dejará, un “Hijo” se irá a Berlin, el otro se quedará en Paris con el personaje que interpreta Lola Dueñas. A través de la cámara, las voces en off, las imágenes desenfocadas, los contrapuntos… Ramon Salazar se mete dentro, dentro de la poesía que rodea a este personaje y a la vida, lo cubre todo de una nostalgia, melancolía. Descubrimos en el personaje de Andrés todas estas vidas, las lleva con el, todas sus vidas pasadas existen, están, y los otros personajes las perciben, como un halo, como un ultimo suspiro.

 

La película escoge momentos, son recuerdos, flashes que nos ayudan a entender al personaje protagonista y a empatizar con el. Poco a poco vamos descubriendo el porque de la extraña relación con su madre, su forma de ser, la relación con su hermana, su cobardía, su valentía, su miedo, su amor, su tristeza…

 

 

En cada una de las posibles vidas se nos muestra una cara de este personaje “aniñado” que interpreta Andrés. Desde la oscura Madrid hasta la luminosa Berlin en la que todo es luz, música, fiesta… Tres ciudades, tres posibles vidas, tres “Hijos”, tres formas de narrar. En Madrid, la narración es mas convencional, hay menos contrapuntos, voces en off, menos poesía. Todo esto se va haciendo mayor, es decir, la narración pasa a ser menos convencional, hay mas poesía, a medida que nos vamos moviendo de Madrid a Berlin y a sus otras vidas posibles. Aun así, la historia salta de un momento a otro constantemente, sin orden cronológico, pero si un sentido.

 

 

10.000 noches en ninguna parte nos plantea ese “Y si…” que tantas veces hemos deseado conocer. Abre las puertas a las probabilidades y nos permite ver lo que podría haber sido, para que al final estas posibles vidas desaparezcan y nos quedemos con el personaje de Andrés en Madrid con su madre, diciéndonos de alguna forma que daba igual el camino que hubiese escogido, porque al final la vida le hubiese llevado a lo mismo, o que daban igual sus vidas posibles porque donde tenia que estar, y lo que realmente importaba es donde acaba el personaje.

 

Andrés Gertrúdix, Nawja Nimri, Lola Dueñas, Susi Sanchez, Rut Santamaría, Paula Medina, y otros actores y actrices mas, nos sumergen con sus interpretaciones en la historia que Salazar quería contar, de un modo maravilloso, como si recitasen un poema, nos leyesen un cuento, o con ese ultimo halo nos quisieran llevar hacia ellos para meternos en estas posibles vidas de “El hijo”.