CRÍTICA DE “EL CLUB”

“Y vio Dios que la luz era buena, y separó a la luz de las tinieblas”

 

A lo que Pablo Larraín responde:

 

“Yo creo que siguen juntas”

 

 

En una casa de un pequeño pueblo de costa chileno conviven cuatro antiguos sacerdotes y una mujer. Pasan el tiempo paseando, apostando en carreras de galgos y rezando. ¿Quién diría pues, que estas personas están pagando por sus pecados? Un día aparece un hombre en la casa que cambiará y hará peligrar la tranquila vida de nuestros protagonistas y a su vez, hará que nos cuestionemos a costa de qué y hasta qué punto puede llegar el abuso de poder de ciertas instituciones.

 

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