NEGATIVO GANADOR: El existencialismo en el cine

Nicholas Ray, el rebelde de Hollywood.

 

 

Nicholas Ray

 

 

En la década de los 50 hubo un director americano que consiguió hacer un cine diferente y sin concesiones dentro de la industria hollywoodiense: Nicholas Ray. Fue un cineasta capaz de innovar y dejar su huella en casi todos los géneros cinematográficos, siendo la tragedia el motor de casi todos sus films. Representó la cara más cruda y existencialista del cine negro con En un lugar solitario (1950); dejó ver su punto de vista decadente sobre las tradiciones americanas (en este caso el rodeo) en Hombres errantes (1952); en Johnny Guitar (1954) realizó un Western único con una iluminación arriesgada y original y con una protagonista femenina (Vienna, interpretada de forma sublime por Joan Crawford), valiente, justa y decidida, atributos difíciles de ver en una mujer en el cine americano de la época; construyó un controvertido y fresco drama sobre la delincuencia juvenil en el que se aprecia una plástica y una fisicidad en la puesta en escena (aprovecha a la perfección el formato Cinemascope) muy innovadoras para su época en Rebelde sin causa (1955) y mostró su visión de la guerra, cargada de aspectos negativos y ningún fin positivo, con Amarga victoria (1957).

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