NEGATIVO GANADOR: Hitchcock. Los secundarios de sus películas

Hoy: Extraños en un tren (1951) y Los 39 escalones (1935).

 

 

En el cine como en todas partes hay manías y maniáticos. Todos las tenemos pero hay una raza profesional en concreto que se lleva la palma. Los directores. Y entre los directores, el más palmeado es sin lugar a duda, Alfred Hitchcock.

 

Es habitual en la filmografía del curvilíneo director británico, la repetición de ideas o conceptos desarrollados hasta su fin lógico, que suele llegar con la muerte. Sus leitmotiv eran repetidos y explotados hasta niveles que interesarían a cualquier psicoanalista. Por ejemplo, la asiduidad con que narraba historias en las que un personaje inocente parecía culpable y/o la relación que existe entre madre e hijo son unos de esos leitmotiv.

Sigue leyendo