NEGATIVO GANADOR: DOPPELGÄNGER

DE HOMBRES Y REFLEJOS

 

 

Un joven rapado, con el torso descubierto, habla a su reflejo en un lavabo. La cadena colgada a su cuello, las paredes y el mobiliario nos sitúan en su universo. Un lugar cuanto menos humilde. Es su furia la que nos asegura que además de humilde es un lugar injusto. Vincent Cassel se limpia la cara y se enfrenta a su yo con la dureza de quién pretende hacer explotar al mundo, con la inexperiencia de quién nunca ha podido enfrentarse a nada y cantar victoria. En la seguridad de su casa, se imagina a sí mismo como intocable. Es él contra su reflejo que se convierte, sobre un magnifico travell in frontal, en él contra nosotros. Su mirada, inicialmente dirigida al espejo, se vuelve una mirada a cámara. Una mirada a la sociedad. Es entonces cuando ese joven de bajo barrio francés, se enfrenta al mundo. “¿Me estás mirando a mí?”. Sí, lo hacemos. Es en ese momento, en el que todos los posibles puntos de vista convergen en él, cuando alza el brazo encañonándonos con su índice y corazón. Carga una bala de rabia y odio, tensa el pulgar y dispara. Eliminando absolutamente todo. Al mundo y a sí mismo.

 

La Haine

 

Sigue leyendo

CRÍTICA DE “THE DEVIL’S CANDY”

The Devil’s Candy
The Devil’s Candy

 

WELCOME TO HELL

 

…and, well, I hope you all like heavy metal.

 

Seis años han pasado desde que el australiano Sean Byrne debutó en la dirección de cine con The Loved Ones, y este año ha vuelto a la carga con otro llamativo largo de terror: The Devil’s Candy.

 

Esta vez, con una propuesta algo diferente aunque siguiendo en la línea de filmes de horror, Byrne ha creado una pieza de trama tal vez clásica pero novedosa gracias al uso del heavy metal (sí, metal) no sólo como parte del argumento sino como recurso sonoro que te deja el culo pegado a la butaca y, cómo no, con los pies encima de ella. Así que como ya habréis adivinado, la frase que da inicio a este texto no es un fragmento de diálogo ni para nada parte de la película, sino una pequeña aportación, o advertencia, que el director hizo justo antes del estreno de The Devil’s Candy en esta 48º edición del Sitges Film Festival. (Aunque ya os aviso de que incluso si no os va el rollo heavy, en esta película os va a encantar.)

 

Sigue leyendo